
REDACCIÓN.– “Mi niño me lo mataron por un beta”, fue parte del llanto desconsolado de una madre al enterarse de la muerte de su hijo, quien había sido reportado como desaparecido el pasado miércoles en la comunidad de Hato Damas, provincia San Cristóbal.
Según las declaraciones de Ana Mercedes Corporán, varios adolescentes habrían ultimado a su niño, presuntamente por un “beta”, y señaló como principal sospechoso a un adolescente de 14 años, quien, de acuerdo con nuestro corresponsal en la zona, se encuentra bajo custodia policial tras el hallazgo del cadáver del menor de 10 años, cuyo cuerpo fue encontrado en una cañada de la comunidad.
La madre de la víctima pidió que el crimen no quede impune, asegurando que no es la primera vez que ocurre un hecho violento de esta magnitud en esa comunidad sin que haya consecuencias.
Las autoridades investigan la muerte de un niño de 10 años cuyo cuerpo fue encontrado en una cañada del distrito municipal de Hato Damas, en San Cristóbal, luego de que sus familiares denunciaran su desaparición.
La víctima fue identificada como Raudiel Martínez Corporán, quien fue localizado sin vida en la cañada La Gallera, presentando evidentes signos de violencia.
Según las indagatorias iniciales, por el caso estarían involucrados cuatro adolescentes residentes en la comunidad, con quienes el menor habría tenido inconvenientes relacionados con unos peces ornamentales.
De manera extraoficial, trascendió que el conflicto surgió luego de que el niño supuestamente amenazara con informar sobre la desaparición de varios peces tipo “betta”, situación que es investigada por las autoridades.
Tras el hallazgo, miembros de la Policía Nacional y representantes del Ministerio Público se trasladaron al lugar para levantar evidencias y profundizar las pesquisas.
La madre del menor pidió que el caso sea esclarecido y que los responsables enfrenten consecuencias judiciales.
En tanto, el cuerpo fue enviado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) para fines de autopsia, mientras los adolescentes señalados permanecen bajo custodia para fines de investigación.
