
Espaillat.-La disposición del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) que obligará el uso de cascos homologados para motoristas y pasajeros a partir del próximo 18 de mayo sigue generando reacciones entre motoconchistas, quienes expresaron preocupación por el costo de los equipos y por el impacto que, según aseguran, podría tener la medida en su trabajo diario.
«Cada quien se pone ese caco y quién sabe la cabeza cómo la carga, el mal olor y las cosas. No estoy de acuerdo con eso», expresó un ciudadano, quien manifestó rechazar la medida.
Según explicó, los usuarios no querrán colocarse un casco que sea utilizado por otra persona: «Un casco sudado, de una cabeza a otra, eso no lo veo bien».
De igual forma, los demás motoconchistas consideran que la aplicación de dos cascos protectores simboliza una carga económica adicional para quienes dependen de dicho oficio para llevar el soporte a sus familias.
