
REDACCIÓN.- Los pasajeros del crucero MV Hondius comenzaron a desembarcar este domingo bajo un amplio operativo de bioseguridad en Tenerife, España, luego del brote mortal de hantavirus que ha dejado al menos tres fallecidos y varios casos sospechosos a bordo.
Las autoridades españolas recibieron a los ocupantes utilizando trajes de protección, mientras eran trasladados bajo vigilancia médica hacia el aeropuerto de Tenerife Sur para continuar con los protocolos de aislamiento y evaluación sanitaria.
La embarcación llegó durante la madrugada a las cercanías del puerto de Granadilla, en las Islas Canarias, donde permaneció fondeada antes de iniciar la evacuación gradual de pasajeros y parte de la tripulación.
Según las autoridades sanitarias, ninguno de los viajeros presenta síntomas asociados al virus hasta el momento, aunque todos serán sometidos a pruebas preventivas y monitoreo médico debido al largo período de incubación de la enfermedad.
El MV Hondius partió el pasado 1 de abril desde Ushuaia, en Argentina, para realizar un recorrido turístico por la Antártida y varias islas remotas del Atlántico Sur.
Durante el trayecto hizo escalas en lugares como Tristan da Cunha, Santa Elena y Cabo Verde, donde permaneció varios días fondeado mientras se desarrollaban evacuaciones médicas y se investigaba el origen del brote.
De acuerdo con reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el brote estaría relacionado con la cepa Andes del hantavirus, considerada una de las pocas variantes capaces de transmitirse entre personas en circunstancias específicas.
Las investigaciones apuntan a que el virus pudo haber sido introducido al barco por pasajeros que habrían estado expuestos previamente en Sudamérica.
El hantavirus es una enfermedad viral que generalmente se transmite por contacto con roedores infectados o sus fluidos. Puede provocar síntomas graves como fiebre, dificultad respiratoria y fallos pulmonares, con una alta tasa de mortalidad en algunos casos.
No obstante, la OMS y las autoridades europeas han insistido en que el riesgo para la población general sigue siendo bajo y que el operativo en Tenerife busca evitar cualquier posibilidad de propagación.
