
Redacción.- Un sismo de magnitud 5.2 sacudió este martes la zona del Pacífico de Costa Rica, frente a la entrada del golfo de Nicoya, y generó más de 20 réplicas de baja intensidad, según informó el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de la Universidad Nacional (Ovsicori-UNA).
El movimiento telúrico ocurrió a las 12:11 del mediodía, con una profundidad de 22 kilómetros, y fue percibido en diferentes provincias del país. El epicentro se ubicó a unos 28 kilómetros al suroeste de Jacó, en una zona marcada por la interacción entre las placas del Coco y del Caribe.
El director del Ovsicori-UNA, Esteban Chaves, explicó que el fenómeno responde a la dinámica tectónica habitual de la región, donde ocurre el proceso de subducción de placas que provoca una constante liberación de energía mediante movimientos sísmicos.
Hasta la tarde del martes, los especialistas habían registrado 21 réplicas, todas con magnitudes inferiores a 2.5, las cuales fueron calificadas como parte normal del proceso posterior al sismo principal.
Habitantes de distintas zonas de Costa Rica reportaron haber sentido el movimiento con diferentes niveles de intensidad. En redes sociales, varias personas compartieron sus experiencias y mencionaron el uso de aplicaciones de alerta sísmica, que en algunos casos enviaron avisos antes de que llegara el temblor.
El Pacífico costarricense es considerado una de las zonas con mayor actividad sísmica de Centroamérica debido al contacto entre la placa del Coco y la placa Caribe. Esta interacción provoca miles de movimientos telúricos cada año, aunque la mayoría no son percibidos por la población.
Las autoridades informaron que, tras el sismo de este martes, no se reportaron daños materiales ni personas afectadas. Mientras tanto, el Ovsicori-UNA mantiene el monitoreo de la actividad sísmica y recordó a la población la importancia de seguir las medidas de prevención ante futuros eventos.
El organismo reiteró que la preparación ciudadana y la información oficial son elementos clave para reducir riesgos en un país donde los movimientos sísmicos forman parte de la realidad cotidiana.
