
SANTO DOMINGO.– Juan Carlos Díaz, conocido como «El Mocho», figura nuevamente en documentos judiciales, ahora como principal implicado en el caso del naufragio ocurrido la madrugada del 11 de julio frente a la playa Juanillo, en la provincia La Altagracia. La embarcación trasladaba a decenas de personas rumbo a Puerto Rico y dejó un saldo de ocho personas que ya no viven, además de varios desaparecidos.
Díaz ya había sido acusado en 2024 por su presunta participación en un caso de tráfico de personas en la misma provincia. Un año después, es señalado como líder de la embarcación sin registro ni condiciones mínimas de seguridad, construida de forma ilegal y equipada con dos motores de fuera de borda marca Suzuki.

El Ministerio Público presentó la resolución judicial número 187-1-2024-SRES-012291, en la cual solicita 18 meses de prisión preventiva y la declaración del proceso como complejo. Esta medida se basa en la reincidencia de Díaz y el peligro que, según los fiscales, representa para la comunidad y el desarrollo del proceso legal.
El documento, registrado el 13 de julio, detalla que la operación fue organizada desde días antes, con el traslado de los pasajeros en un autobús turístico hasta Cap Cana. Los sobrevivientes explicaron que se les exigió entregar sus teléfonos, especialmente a las mujeres, y que fueron sometidos a amenazas y violencia física durante el embarque.

Durante la madrugada del 11 de julio, el bote se volvió inestable por exceso de peso, mal estado del mar y falta de control. Testigos aseguraron que el capitán fue el primero en saltar al agua. “Ese hombre (Juan Carlos) se lanzó primero al ver que nos hundíamos”, narró uno de los sobrevivientes.
Un total de 17 personas fueron rescatadas con vida, algunas con lesiones graves. Las autoridades recuperaron ocho cuerpos, tres de ellos aún sin identificar. También se reporta que un niño de siete años permanece desaparecido.
La acusación también involucra a otras personas: Starling Montilla, apodado El Cojo, señalado como asistente del capitán; Franklin Zorrilla Cedano, conocido como el Gordito, a cargo de los motores; y Elaine del Carmen Morla, responsable de logística y seguridad. Todos fueron identificados por medio de ruedas de reconocimiento con base en testimonios.
El Ministerio Público sostiene que la operación fue parte de una estructura criminal organizada, con jerarquías definidas, uso de violencia y rutas internacionales, lo que refuerza la complejidad del caso. Se espera que en los próximos días se fije audiencia para conocer la solicitud de prisión preventiva contra los imputados.
