
Raúl Castro, trompetista de la orquesta del merenguero Rubby Pérez, ofreció su testimonio sobre el colapso ocurrido en el centro de entretenimiento Jet Set, un hecho que ha cobrado la vida de 232 personas.
El músico fue testigo directo de la tragedia que transformó una noche de música en una escena de devastación.
Castro explicó que la agrupación había interpretado su noveno tema cuando el techo del lugar comenzó a desplomarse. En medio del caos, intentó salvar su vida mientras los escombros caían a su alrededor.
“Ya en el suelo yo veía como caían escombros del lado derecho e izquierdo, me levanté para salvar mi vida y clamé a Dios. Venía un hierro a mi cabeza y seguí clamando ¡Dios mío!, luego cayó en una pared que había atrás llegando a golpearme la cabeza”, relató.
Durante una conversación con el equipo de CDN, el trompetista compartió los momentos más angustiosos de la tragedia.
Entre las víctimas se encontraban el propio Rubby Pérez y el saxofonista Luis Solís, conocido como Chicán, ambos compañeros y amigos cercanos del músico.
“Yo estaba sufriendo lo de mi querido hermano Chicán tapado en ese cemento, que Dios lo tenga en gloria y me dije, tengo que salvar mi vida, mi familia me espera.
Inmediatamente, procedí a salir, subí hierros y escombros, bajé buscando la puerta y sentí que me iba a desmayar”, expresó.
El ambiente que describió fue desolador. “Escuché muchas personas llorando, gritando, pidiendo ayuda y olía mucho a sangre”, comentó, visiblemente afectado por los recuerdos del evento.
Castro también rememoró un momento significativo en su relación con Rubby Pérez, cuando este le brindó apoyo tras la muerte de su padre.
“Rubby me regaló un dinero y me dijo, yo sé que su papá murió y usted lo necesita”, recordó, destacando el gesto humano de su compañero de escenario.
Hoy, Raúl Castro enfrenta las secuelas físicas y emocionales del suceso. Asegura que los mareos continúan y que el recuerdo del colapso aún le impide dormir con tranquilidad.
Sin embargo, encuentra motivación en compartir su experiencia y transmitir un mensaje de fe.
El trompetista expresó que estaría dispuesto a continuar con el legado de Rubby Pérez si su familia decide formar una agrupación en su honor. “Si mi compañera Zulinka acoge el grupo, éxitos y vamos a seguir hacia delante”, manifestó.
Con un fuerte compromiso espiritual tras la tragedia, Raúl Castro ha comenzado a predicar la palabra de Dios y anima a otros a congregarse y buscar de Dios.

