
SANTO DOMINGO, RD.– La Semana Mundial de la Lactancia Materna llega en momentos en que la República Dominicana enfrenta grandes retos para alcanzar la meta de que el 50 % de los bebés de 0 a 6 meses sean alimentados de manera exclusiva con leche materna, denominada también “oro líquido”.
A esto se suma la necesidad de actualizar la Ley 8-95 sobre promoción y fomento de la lactancia materna, considerada por diferentes sectores como una normativa que debe adecuarse a las necesidades actuales de las madres.
La lactancia materna exclusiva, según la definición de la Organización Mundial de la Salud, consiste en que el bebé reciba únicamente leche materna y ningún otro alimento sólido o líquido durante sus primeros seis meses de vida.
Los beneficios de esta práctica van desde favorecer el desarrollo neurológico y el fortalecimiento del sistema inmunológico del bebé, hasta reducir las probabilidades de que la madre padezca cáncer de mama.
Sin embargo, pese a sus múltiples beneficios, en la República Dominicana apenas dos de cada diez bebés reciben lactancia materna exclusiva durante sus primeros seis meses de vida, según datos de la encuesta ENHOGAR.
Esta cifra se encuentra muy por debajo de la meta del 50 % establecida por la OMS como parte de los objetivos para garantizar una adecuada nutrición y desarrollo infantil a nivel mundial.
Aunque el país cuenta con la Ley 8-95, que declara como prioridad nacional la promoción y el fomento de la lactancia materna, persisten barreras como la falta de información, el limitado apoyo a las madres trabajadoras y la necesidad de un mayor acompañamiento por parte del personal médico.
La situación evidencia la necesidad de contar con una normativa que responda a las condiciones actuales y facilite a las madres el proceso de lactancia.
Como parte de los esfuerzos del Estado para alcanzar las metas trazadas por los organismos internacionales, se ha impulsado la instalación de salas de lactancia en los espacios de trabajo.
A la fecha, se contabilizan alrededor de 200 salas de lactancia en instituciones públicas y privadas, destinadas a facilitar que las madres puedan extraer y conservar su leche durante la jornada laboral.
Además, el país cuenta con dos bancos de leche materna, destinados principalmente a la alimentación de recién nacidos prematuros o de bebés cuyas madres presentan dificultades para lactar.
Uno de estos centros funciona en el Hospital Marcelino Vélez, donde, según su coordinadora, Juana Ferreira, durante su primer año de funcionamiento se ha beneficiado a más de 5,000 neonatos.
Paralelamente, organizaciones sin fines de lucro como ProLactar RD desarrollan talleres virtuales y presenciales sobre los beneficios de la lactancia y promueven la donación de leche humana.
Al concluir este viernes 7 de agosto la Semana Mundial de la Lactancia Materna, diferentes sectores llaman a incrementar la inversión en programas de formación, orientación y apoyo a las madres lactantes, además de impulsar la actualización de la Ley 8-95.
El objetivo es que más madres puedan contar con las condiciones necesarias para garantizar una lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida de sus hijos.
