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Google acuerda pagar US$50 millones para resolver demanda por discriminación racial

9 de mayo de 2026
Google acuerda pagar US$50 millones para resolver demanda por discriminación racial

Redacción.- Google alcanzó un acuerdo de US$50 millones con empleados de raza negra que denunciaron presuntas disparidades raciales en contratación, salarios y ascensos dentro de la compañía, en el marco de una demanda presentada en 2022.

 
La acción judicial fue iniciada por April Curley, exempleada de la empresa tecnológica, quien acusó a Google de mantener un patrón de trato desigual hacia trabajadores negros.
 
Según la demanda, Google supuestamente relegaba a empleados negros a puestos de menor categoría y salario, además de exponerlos a un ambiente laboral hostil cuando denunciaban esas situaciones.
 

El abogado de derechos civiles Ben Crump, representante de los demandantes, afirmó que el acuerdo representa “un paso importante” en la lucha contra la discriminación racial en la industria tecnológica.

También señalaron prácticas de contratación

La demanda alegaba además que Google evaluaba a candidatos negros bajo “estereotipos raciales dañinos” y que algunos responsables de contratación consideraban que no eran lo suficientemente “Googly”, término que los demandantes interpretaron como una señal encubierta de discriminación racial.

Asimismo, sostenía que algunos entrevistadores acosaban o menospreciaban a postulantes negros y los ubicaban en posiciones con menores oportunidades de crecimiento profesional.

Acuerdo incluye medidas de transparencia salarial

Aunque el acuerdo no implica admisión de responsabilidad por parte de Google, sí contempla compromisos relacionados con análisis de equidad salarial, transparencia en remuneraciones y limitaciones al arbitraje obligatorio en conflictos laborales hasta agosto de 2026.

El caso también recordó denuncias previas de trabajadores negros dentro de la empresa, incluyendo las realizadas por la investigadora en inteligencia artificial Timnit Gebru, quien afirmó haber sido despedida en 2020 tras desacuerdos sobre un estudio relacionado con los riesgos sociales de la IA.