
Santo Domingo.- Permanecen esta noche en el Instituto Nacional de Ciencias Forenses los cuerpos de una mujer ultimada por su expareja, tras salir de la Unidad de Violencia de Género de Santo Domingo Este, a donde acudió a solicitar una orden de alejamiento, y el de su homicida, quien luego de cometer el hecho se suicidó.
Este colmado se convirtió, literalmente, en la tumba de Esmeralda Moronta de los Santos, quien ingresó al lugar huyendo de su expareja.
Temiendo por su vida, la mujer, de 33 años, se querelló a las 2:52 de la tarde ante la Unidad de Violencia de Género, ubicada en el sector Alma Rosa I, contra su expareja Omar Tejeda Guzmán, de 48 años. Según establece la denuncia, a la que tuvo acceso este equipo, el hombre le habría dado seguimiento mediante un GPS.
La pareja llevaba dos meses separada y tenían un hijo en común, pero, de acuerdo con la denuncia, el hombre la acosaba constantemente, asegurando que ella mantenía otra relación.
Un amigo del victimario aseguró estar sorprendido por lo ocurrido, ya que afirma que el hombre, quien era farmacéutico, aparentaba ser una persona tranquila.
Tras el suceso, el colmado permanece cerrado.
Esmeralda Moronta de los Santos pasa a engrosar la, al parecer, interminable lista de feminicidios que, solo en el primer trimestre del año, cobró la vida de 22 mujeres, según el más reciente boletín estadístico del Ministerio Público.
