
SANTO DOMINGO.- El costarricense Jeison Rojas pasó de vender brownies para reunir dinero y poder competir, a convertirse en protagonista de una jornada histórica al conquistar la medalla de plata en la prueba masculina de aguas abiertas de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
El nadador de 22 años, originario de Cartago, Costa Rica, logró subir al podio tras una exigente competencia en la que terminó segundo detrás del mexicano Paulo Strehlke, resultado que además le otorgó la clasificación a los Juegos Panamericanos Lima 2027.
Pero detrás de esta medalla existe una historia de esfuerzo y superación. Cuando los recursos económicos eran limitados y los viajes internacionales representaban un gran desafío, Rojas decidió buscar una alternativa para continuar con su carrera deportiva: comenzó a preparar y vender brownies en las calles de Cartago.
Con las ganancias de esos postres financiaba parte de sus gastos para competir, como transporte, hospedaje e inscripciones en torneos. Cada venta representaba una oportunidad más para mantenerse en el camino hacia su sueño deportivo.
Con disciplina y perseverancia, el joven atleta logró consolidar una carrera que lo llevó a representar a Costa Rica en escenarios internacionales, incluyendo el Mundial de Singapur 2025 y los Juegos Panamericanos Junior de Asunción 2025.
Ahora, con la medalla de plata conquistada en Santo Domingo 2026, Jeison Rojas demuestra que detrás de cada triunfo hay historias de sacrificio, trabajo y determinación. De un horno en su casa a un podio internacional, su camino se convirtió en inspiración para quienes persiguen grandes sueños.
