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“Yo quería regresar con ellos, no enterrarlos”: una madre que perdió hijos y madre en sismos de Venezuela

6 de julio de 2026
“Yo quería regresar con ellos, no enterrarlos”: una madre que perdió hijos y madre en sismos de Venezuela

Venezuela.- La historia de Yoarlys Rodríguez ha generado profunda conmoción tras conocerse los detalles de la tragedia que le arrebató a sus tres hijos y a su madre durante el terremoto que sacudió el país.

Rodríguez había emigrado a Chile con la esperanza de construir un mejor futuro para su familia. Sus tres hijos permanecían en Venezuela bajo el cuidado de su abuela materna, mientras ella trabajaba en el extranjero para sostenerlos.

Días antes del desastre, la madre mantuvo una última videollamada con sus hijos y su madre, un momento que hoy describe como irrepetible. “No sabía que esa sería la última vez que los vería con vida”, ha relatado con dolor.

Al enterarse del terremoto, intentó regresar de inmediato a Venezuela e incluso pidió ayuda pública para poder volver lo antes posible. Su único objetivo era reencontrarse con su familia.

“Yo quería regresar a mi país a estar con ellos, no enterrarlos”, expresó entre lágrimas. “No solamente perdí a mis hijos, también perdí a mi mamá. Es un dolor de hija y de madre”, añadió.

La mujer relató que el regreso fue devastador. “Es horrible llegar a tu país y entrar entre miles de muertos para buscar a tus hijos y a tu madre”, dijo, al recordar la magnitud de la tragedia.

De acuerdo con su testimonio, fueron familiares quienes lograron recuperar los cuerpos en medio de la emergencia. Su madre fue encontrada abrazando a los tres niños, una imagen que la familia describe como una escena de profundo dolor y unión final.

Hoy, Yoarlys conserva la última fotografía tomada durante aquella videollamada, lleva los nombres de sus hijos tatuados en la piel y ha creado un altar en su memoria.

En medio del duelo, dejó una reflexión que ha conmovido a quienes conocen su historia: “Hoy me doy cuenta de que no vale la pena soltar a sus hijos por nada del mundo. No vale la pena”.

Su testimonio refleja el impacto humano de la tragedia y el costo emocional que dejan los desastres naturales en las familias separadas por la migración.