Redacción.- «Vinieron en dos cajas de zapatos«: así describió Christine Dawood la trágica recepción de los restos de su familia, tras el desastre del sumergible Titán.
Christine perdió a su esposo Shahzada y a su hijo Suleman, quienes viajaban en el sumergible que implosionó cerca del naufragio del Titanic.
Nueve meses después del accidente, ocurrido a una profundidad de 3.800 metros en el Atlántico Norte, Christine recibió dos cajas del tamaño de un zapato. Contenían material biológico de sus seres queridos, analizado y separado con pruebas de ADN por el Laboratorio de Identificación de ADN del Departamento de Defensa de Estados Unidos, ubicado en Dover, Delaware.
«Cuando hablo de cuerpos, me refiero a un líquido que quedó», explicó Dawood en una entrevista con el diario británico The Guardian. La tragedia refleja la peligrosidad de explorar los restos del RMS Titanic.
