ESTADOS UNIDOS.- En medio del pánico por la irrupción de un hombre armado durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca este sábado en la noche, Erika Kirk, viuda de Charlie Kirk, fue vista llorando desconsolada. “Solo quiero irme a casa”, dijo entre lágrimas mientras era evacuada del evento.
Su esposo fue asesinado en un tiroteo el 10 de septiembre de 2025 mientras pronunciaba un discurso en la Universidad de Utah Valley, en Orem, Utah (EE.UU.).
Mientras el presidente Donald Trump era evacuado de la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca este sábado por la noche luego de que se escucharan estallidos en el lobby del hotel, los asistentes del evento también abandonaron las instalaciones del Hotel Hilton, en Washington. Una de ellas fue Erika Kirk, viuda de Charlie Kirk, quien fue vista saliendo del lugar acompañada por un efectivo de seguridad y visiblemente conmocionada por lo sucedido.
En el video que se volvió viral en redes se ve a la mujer de 37 años angustiada, quien dice entre lágrimas: “Sólo quiero irme a casa”.
El activista republicano —que murió tras recibir un disparo en el cuello durante un acto en una universidad de Utah en septiembre del año pasado— era director ejecutivo y cofundador de la organización juvenil conservadora Turning Point USA. También era muy cercano a Trump, y su muerte generó amplia conmoción en Estados Unidos.
El presidente estadounidense y altos funcionarios de su administración también fueron evacuados abruptamente luego de que se escucharan los disparos en medio del evento. Entre ellos se encontraban la primera dama Melania Trump, el vicepresidente JD Vance y cientos de periodistas.
Además, varios miembros del gabinete y altos funcionarios estaban entre los asistentes, incluyendo el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Guerra Pete Hegseth, el secretario del Tesoro Scott Bessent y el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr.
El evento, organizado por la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, reúne cada año a representantes de la prensa y autoridades en una de las citas más tradicionales del calendario político estadounidense.
Ninguno de los funcionarios resultó herido, mientras que el sospechoso del tiroteo fue detenido, según confirmó el propio Trump. Las autoridades identificaron al hombre bajo custodia como Cole Tomas Allen, de 31 años, residente de Torrance, California. “Es una persona enferma”, dijo el mandatario, añadiendo que creen que se trató de un “lobo solitario”.
Los organizadores inicialmente dijeron que esperaban reanudar el evento, pero luego informaron que el discurso de Trump sería reagendado dentro de los próximos 30 días.
