
SANTO DOMINGO, RD.- Las declaraciones del senador por Montecristi, Bernardo Alemán, en las que afirmó que durante campañas electorales estaría dispuesto a “encerrar” o incluso “secuestrar” dirigentes opositores con ayuda de militares para asegurar votos, han generado un amplio rechazo entre legisladores de su partido, aliados políticos y sectores de la sociedad civil.
El legislador vuelve a colocarse en el centro de la polémica, tras sus afirmaciones ofrecidas en un medio de comunicación, donde aseguró que para ganar una contienda electoral sería capaz de recurrir a medidas extremas, llegando a mencionar incluso el “secuestro” como parte de supuestas prácticas utilizadas en procesos pasados.
Las reacciones no se han hecho esperar. Legisladores del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y sus aliados han expresado “vergüenza” y preocupación por las declaraciones emitidas por su compañero de partido y de curul en el Congreso Nacional.
Tanto desde el oficialismo como desde la sociedad civil, el repudio ha sido generalizado. Diversos sectores consideran que este tipo de expresiones atentan contra la democracia, la ética política y el respeto a las leyes, además de promover conductas delictivas.
No es la primera vez que el senador Alemán enfrenta cuestionamientos por su conducta.
En 2019, cuando era diputado, fue investigado por el Ministerio Público por su presunta vinculación con delitos sexuales y violencia intrafamiliar en perjuicio de dos menores de 16 y 17 años. Sin embargo, el proceso no avanzó debido a su inmunidad parlamentaria.
