
Internacionales.- La Junta de Vigilancia de la Preparación Mundial, un grupo internacional de expertos respaldado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), asegura que el riesgo de que una nueva pandemia golpee al mundo es cada vez más alto, pero la capacidad global para responder a esa amenaza no avanza.
Los expertos añaden que un escenario marcado por la desconfianza, la falta de cooperación y la disminución de recursos son factores que podrían hacer que la próxima crisis sanitaria sea incluso peor que la del COVID-19.
Uno de los puntos más destacados de la Junta de Vigilancia es que el acceso equitativo a diagnósticos, vacunas y tratamientos ha empeorado. Durante el brote de la viruela del mono, las vacunas tardaron casi dos años en llegar a los países de bajos ingresos, un ritmo incluso más lento que el registrado durante la crisis de COVID-19, cuando la llegada demoró 17 meses.
En los últimos diez años, el mundo ha experimentado seis emergencias de salud pública de importancia internacional: el ébola en África Occidental (2014-2016), el brote de zika en 2016, el ébola en la República Democrática del Congo (2018-2020), la pandemia de COVID-19 (2020-2023) y dos grandes brotes de la viruela del mono (2022-2025).
