En Santiago, se registró un incidente conmovedor durante un operativo de deportación llevado a cabo por la Dirección General de Migración, donde uno de los agentes procedió a llevarse detenida a una mujer de nacionalidad haitiana para los fines correspondientes de Ley.
Sin embargo, la mujer negaba a ser deportada, argumentando su situación familiar. Entre lágrimas, la mujer expresó que tenía tres hijos en la escuela y una madre enferma, lo que generó una respuesta solidaria de algunos dominicanos que se manifestaron en su defensa.
Los presentes abogaron por su caso, pidiendo a los agentes de Migración que le otorgaran “un chance” y que consideraran quién cuidaría de sus hijos.
Este episodio pone de relieve las tensiones en torno a la política migratoria de la República Dominicana, así como las difíciles realidades que enfrentan muchos haitianos que buscan una vida mejor en el país.
En el contexto de esta situación, el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional ha puesto en marcha un plan integral de control migratorio. Este operativo contempla la repatriación de hasta 10,000 migrantes haitianos por semana, con el objetivo de reducir la percepción de un exceso de población migrante en las comunidades dominicanas.
Las autoridades han afirmado que el proceso de deportación se llevará a cabo bajo estrictos protocolos que aseguren el respeto a los derechos humanos y la dignidad de los deportados.

