
SANTO DOMINGO, RD- En medio de la incertidumbre y el dolor que vive Venezuela tras dos sismos que han dejado cientos de muertos y heridos, la labor de perros de rescate ha sido notorio, estas unidades caninas han logrado salvar muchas vidas llevando esperanza entre tanta desolación.
Su habilidad supera en tiempo a varios equipos tecnológicos y al personal humano entrenado para estas mismas labores.
Por ello, los caninos procedentes de Colombia, México, Argentina, Perú y Venezuela se han convertido en parte fundamental del equipo ante desastres como los sismos.
Nombres como Tsunami, Rambo, Dastan, Kaira, Blade, Kepler y Mali, son héroes que no saben de reconocimientos, ni de entrevistas ni mucho menos el alcance de su indescriptible labor, solo se esfuerzan para sin saberlo salvar vidas.
Estos caninos que arriesgan su vida, se han hecho notar en Venezuela que vive la mayor tragedia de la época contemporánea.
Tsunami de ser un perro abandonado por sus dueños y sufrir deshidratación, hoy es uno de los que más resaltan en las labores de búsqueda, llegando incluso a tener recibir atenciones médicas por las horas ininterrumpidas de buscar víctimas.
Lo que logran estos perros entrenados es casi imposible de replicar, su peso ligero les permite desplazarse sobre estructuras colapsadas sin generar presión adicional sobre quienes permanecen atrapados, su olfato extraordinario puede detectar rastros imperceptibles para los humanos, identificar movimientos mínimos, olores específicos y señales que ningún ojo podría reconocer.
Este es el protocolo para que estos héroes peludos puedan concentrarse en identificar olores y sonidos en la búsqueda de rescate.
La mayoría de estos caninos fueron rescatados de las calles y entrenados, y hoy salvan vidas en Venezuela, pero que han participado en otros países en misiones similares, convirtiéndose en verdaderos héroes que llevan alegrías y esperanza a quienes el sufrimiento se convierte en un sentimiento común.
