ESTADOS UNIDOS.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acudirá este sábado por primera vez en 15 años a la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. Será su primera participación como presidente en este evento, tras no haber asistido a ninguna de las cuatro ediciones celebradas durante su primer mandato y luego de años de enfrentamientos y ataques a periodistas y medios de comunicación.
Se trata de una cita en la que los periodistas que cubren la información de la Presidencia y del Gobierno comparten mesa con la Administración en un tono tradicionalmente más distendido. Sin embargo, el ambiente en esta ocasión estará marcado por la tensa relación de Trump con la prensa, a la que ha llegado a calificar como “enemiga del pueblo”, así como por el veto impuesto a algunos de los medios más influyentes del país, como The Washington Post y The New York Times.
La última vez que Trump asistió a uno de estos encuentros fue en abril de 2011, cuando acudió como invitado durante la presidencia de Barack Obama, a quien cuestionaba públicamente impulsando una teoría conspirativa sobre su lugar de nacimiento.
La humillación de Obama a Trump
Aquella cena pasó a la historia porque Obama dedicó varios minutos de su discurso a burlarse abiertamente de Trump y de dicha conspiración. El entonces presidente llegó incluso a proyectar una imagen de su certificado de nacimiento, en lo que muchos interpretaron como una humillación pública del magnate.
Uno de los momentos clásicos de estas cenas era el monólogo humorístico. En 2011 estuvo a cargo de Seth Meyers, quien también arremetió contra Trump, cuestionando la seriedad de sus aspiraciones políticas y ridiculizando su imagen pública. Las cámaras captaron al magnate visiblemente serio e incómodo, muy alejado del tono habitual del evento.
La reacción de Trump
A partir de ese episodio, Trump endureció progresivamente su discurso contra los medios de comunicación y, ya en su primer mandato como presidente, además de no asistir a las ceremonias, desacreditó el evento, organizó actos alternativos y mantuvo una política de exclusión hacia ciertos medios.
Ahora, 15 años después, Donald Trump regresará a una cena que durante una década boicoteó, en medio de una relación con la prensa que sigue siendo especialmente tensa. La atención está puesta en cómo se desarrollará este encuentro, históricamente distendido, pero que en esta ocasión se celebra en un contexto claramente tirante.
