
Redacción.- Un Tribunal de Apelaciones estadounidense autorizó este martes al Gobierno de Donald Trump a reanudar el proceso de deportaciones aceleradas en todo Estados Unidos. Este mecanismo estaba inicialmente destinado solo para individuos detenidos al cruzar las fronteras, quienes eran expulsados sin posibilidad de presentar sus casos ante un juez.
La decisión, tomada por una mayoría de dos a uno por los jueces del Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia, indicó que los derechos de los inmigrantes no se violaron al extender este proceso a nivel nacional. Al asumir su segundo mandato, Trump había instruido al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) para que aplicara la ‘expulsión acelerada’ a todos los extranjeros que no pudieran probar un residencia mínima de dos años en el país.
Esta política se aplica comúnmente a los indocumentados detenidos cerca de la frontera sur, siendo usualmente enviados de vuelta a México. Sin embargo, con esta orden, los agentes de ICE también pueden deportar a personas capturadas en áreas más alejadas de la frontera.
El juez Justin R. Walker, quien fue nombrado por Trump, redactó la opinión mayoritaria, apoyada por la jueza Neomi Rao. Por otro lado, el juez Robert L. Wilkins, designado por Barack Obama, expresó su desacuerdo señalando que el ICE y el DHS no demostraron que la política no había afectado a individuos que habían vivido en el país por más de dos años.
Este fallo representa una victoria significativa para la política migratoria de la Casa Blanca, a pesar de los argumentos de la organización Make the Road New York, que calificaba la orden de Trump como inconstitucional por violar los derechos al debido proceso.
