
AZUA.- La muerte a tiros de dos hombres durante un presunto conflicto ocurrido la madrugada de este lunes en el centro de diversión Villar El Gusto, ubicado en el sector La Bombita, ha generado reclamos de justicia y denuncias de residentes, quienes aseguran que algunos hechos delictivos en la zona ocurren bajo supuesta complicidad de miembros de la Policía Nacional.
El caso más reciente corresponde al asesinato de Wilson Ramírez y otro hombre aún no identificado, quienes murieron durante un doble homicidio registrado en un centro de expendio de bebidas alcohólicas del referido sector.
Familiares de una de las víctimas exigieron a las autoridades esclarecer el caso y señalaron que los presuntos responsables serían personas vinculadas a hechos delictivos que, según afirman, operan en la comunidad desde hace varios meses.
Alexander Ramírez, familiar de una de las víctimas, denunció que supuestamente algunos agentes policiales estarían cobrando dinero a delincuentes para permitirles permanecer en Azua e instalar puntos de venta de sustancias ilícitas, una situación que, según dijo, ha generado indignación entre los residentes.
Ramírez responsabilizó a las autoridades de no actuar contra quienes, según su versión, mantienen actividades ilícitas en el sector.
“El que le quitó la vida a mi hermano mío, un hombre que nunca ha caído preso ni por redada. Es un delincuente que viene desde la capital. Son como tres o cuatro ellos que ya vienen matando gente de por ahí. Entonces vienen aquí, se instalan, hace tres o cuatro meses están instalados. Ya tienen tres o cuatro puntos de droga aquí mismo, que la misma autoridad ya sabe y no le hacen nada”, destacó.
El pariente de uno de los fallecidos cuestionó el accionar policial y aseguró que supuestamente algunos agentes estarían recibiendo dinero a cambio de permitir estas actividades.
“¿Usted cree que es justo que la misma Policía le esté cobrando peaje con puntos de droga en lugar de detener a los presos?”, expresó indignado.
Actualmente, la Policía Nacional en Azua, específicamente el departamento de la Dirección Central de Investigación (Dicrim), se ha visto bajo cuestionamientos tras varias denuncias de que presuntos vendedores de drogas habrían ejecutado a una persona y posteriormente supuestamente pagado dinero a agentes para que el caso fuera presentado como un alegado intercambio de disparos.
Por este hecho, el Ministerio Público y la dirección de Asuntos Internos de la Policía Nacional mantienen una investigación abierta para determinar las circunstancias reales del caso y establecer posibles responsabilidades.
