
SANTIAGO.-SANTIAGO.– “Somos chivos expiatorios”, expresó este viernes Luisa Yasiris Guzmán, una de las imputadas en el caso de presunto desfalco de RD$3,700 millones en el Instituto Oncológico Regional del Cibao (IORC), al ser trasladada a la sala de audiencia donde se conocería la solicitud de medida de coerción en su contra.
La acusada también manifestó que tiene “fe en Dios, la verdad saldrá a la luz” y, al ser cuestionada sobre quiénes serían esos “chivos expiatorios”, respondió que “del Gobierno”.
Guzmán, presidenta de la Fundación Tócate RD-Casa de Acogida y esposa del principal acusado, Héctor Antonio Lora Cruceta, ha mantenido un discurso marcado por expresiones religiosas desde el inicio del proceso judicial. A su llegada y salida de las audiencias ha pronunciado frases como “Dios es fiel”, “Gloria a Dios”, “Santo, Santo” y “Dios les bendiga”.
Junto a ella también figura como imputada Dilcia Isabel Vargas Sánchez, exvicepresidenta del Patronato Cibaeño Contra el Cáncer y exesposa de Lora Cruceta.
Los acusados comparecen ante el tribunal para el conocimiento de la solicitud de medida de coerción presentada por el Ministerio Público, que pide 18 meses de prisión preventiva y que el caso sea declarado complejo.
Según el expediente, los imputados habrían encabezado una estructura que desvió recursos provenientes de SeNaSa destinados a medicamentos, tratamientos especializados y servicios médicos para pacientes con cáncer de escasos recursos.
Las investigaciones señalan que la presunta red ejecutó maniobras fraudulentas como falsificación de documentos médicos, alteración de indicaciones clínicas, doble facturación al Estado y comercialización irregular de medicamentos donados, provocando un perjuicio económico estimado en RD$3,700 millones.
