
Autopsia revela golpe en el pecho como causa de muerte; caso genera conmoción en Herrera.
El sargento Ángel Luis Buten Almonte fue sometido a la justicia por la muerte de Jhon Kohr Reyes, de 22 años, ocurrida en el destacamento de Buenos Aires de Herrera.
Reyes fue detenido el 21 de febrero por una patrulla policial en el barrio Enriquillo, Santo Domingo Oeste. Horas después, su familia fue notificada de su fallecimiento.
La autopsia practicada por el Instituto Nacional de Patología Forense confirmó que Reyes murió a causa de un fuerte golpe en el pecho.
Ese impacto afectó la zona del corazón y provocó una alteración súbita en su ritmo cardíaco, seguida de un paro que le causó la muerte.

El informe forense también registró múltiples golpes en el cuerpo, así como inflamación en los pulmones y en el cerebro del joven.
Aunque se determinó que la muerte fue violenta, los forenses calificaron el caso como de causa indeterminada, pendiente de investigación judicial.
Además, el análisis toxicológico reveló presencia de cocaína y marihuana en su organismo, aunque no se ha confirmado si estas sustancias influyeron en su muerte.

El cadáver fue llevado al Hospital de Engombe a las 3:50 de la madrugada del 22 de febrero. Según los médicos, llegó sin signos vitales.
La madre del joven, Ana María Anneris Reyes, lo había visto por última vez el 20 de febrero. Desde entonces, lo buscó durante siete días sin respuestas.
“Mi hijo estaba bien, no tenía enfermedades. Lo único que hacía era trabajar”, declaró Ana María, quien asegura que su hijo fue torturado.
“Yo espero que hagan justicia, mi hijo salió a comprarle pampers a su niña de dos años y la deja en la orfandad”, declaró la madre, residente del sector Enriquillo, en Herrera, donde ocurrió la detención.

Cuando lo vio por última vez, notó una herida abierta bajo la oreja izquierda y marcas redondas en el abdomen, que podrían ser de una pistola eléctrica.
Ana María afirma que los agentes policiales le dijeron no tener información, mientras su hijo ya estaba en la morgue desde el primer día.
El Ministerio Público calificó el caso como homicidio voluntario, según los artículos 166, 295 y 304, párrafo II, del Código Penal Dominicano.
La audiencia para conocer las medidas de coerción fue pautada para el miércoles 7 de mayo a las 12:00 del mediodía, en espera de que avance la investigación.

La comunidad de Herrera y grupos de derechos humanos exigen justicia, mientras el caso pone en debate el uso de fuerza por parte de la Policía Nacional.
