
Redacción.- Hace cerca de un año, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ocupaba las portadas de diferentes medios por una escena desconcertante.
Se trató de una situación incomoda donde su esposa Brigitte Macron abofeteo al mandatario francés, una reacción brusca frente a las cámaras y una expresión congelada apenas unos segundos antes de descender del avión presidencial en Hanoi, Vietnam.
En las imágenes, se veía al presidente francés asomarse desde la puerta del avión y, de pronto, recibir un fuerte empujón en el rostro por parte de Brigitte, permaneciendo archivado durante meses el incidente hasta esta semana.
La publicación de un libro de una periodista volvió a abrir aquel episodio y agregó un nombre inesperado al rompecabezas: Golshifteh Farahani, quien es una actriz franco-iraní y con quien Macron habría sostenido una serie de charlas telefonicas que Brigitte habría visto.
Según el relato difundido en Francia, no existía una relación sentimental consumada ni una infidelidad comprobada. Lo que detonó la tensión fue la insinuación de un vínculo que parecía ir más allá de la amistad.
