Familiares de Nayeli Yean, madre primeriza de 20 años, denuncian que su recién nacido dejó de existir por presunta negligencia en la clínica Doctor Rosario, ubicada en La Romana. La joven permaneció en sala de parto alrededor de una hora y cuarenta y cinco minutos, saliendo sin asistencia médica durante la madrugada, según relata la cuñada de la madre.
Los allegados también informaron que la clínica exige el retiro del cuerpo del bebé junto a un depósito de 50,000 pesos, advirtiendo que, de no cumplirse, llamarían a la policía para iniciar acciones legales contra la familia. Esta exigencia ha sido rechazada por Nayeli y sus familiares, quienes califican la actitud del centro médico como insensible.
Familiares niegan las declaraciones ofrecidas por el médico que asistió, quien aseguró que el bebé había nacido con deformidades y culpó a Nayeli por cerrar las piernas durante el parto, lo que supuestamente complicó el nacimiento. Además, indicaron que no se realizaron exámenes básicos, como sonografías, para evaluar el embarazo y prevenir posibles complicaciones.
El hecho ocurrió el pasado miércoles 20 de este mes. Nayeli llegó al centro médico a las 10:00 de la mañana tras romper fuente, pero no fue ingresada para dar a luz hasta las 2:00 de la tarde, lo que, según sus familiares, retrasó la atención médica necesaria y pudo haber influido en el desenlace.
Asimismo, los allegados señalaron la falta de información sobre los medicamentos administrados, supuestamente inyecciones para acelerar el parto, de las cuales no recibieron explicación ni consentimiento previo. La ausencia de claridad sobre los procedimientos incrementó la preocupación y la desconfianza de la familia.
Los familiares añadieron que la clínica retiene el expediente médico de Nayeli sin entregarlo ni ofrecer justificaciones, limitando la posibilidad de revisar la atención recibida y generando dudas sobre la ética y profesionalidad del personal. También indicaron que se les impidió tener contacto con la madre o el recién nacido durante todo el proceso, aumentando el sufrimiento y la incertidumbre de los allegados.
La familia enfatiza que la falta de acompañamiento y comunicación del personal de la clínica contribuyó a una situación de angustia extrema, mientras cuestionan la transparencia del centro médico ante un procedimiento que debería haberse manejado con mayor cuidado y responsabilidad. La denuncia busca visibilizar la presunta negligencia y exigir respuestas sobre la atención recibida.
