
SANTO DOMINGO, RD.- La comunicadora Patricia Pérez Díaz expresó preocupación por el aumento en el costo de los alimentos en República Dominicana y advirtió que el encarecimiento de los productos de primera necesidad podría tener consecuencias políticas para cualquier gobierno.
Durante su intervención en el programa La Opción de la Mañana, Pérez Díaz afirmó que la percepción de los ciudadanos sobre el costo de la vida está empeorando debido a que el dinero rinde cada vez menos, especialmente al momento de realizar compras en supermercados.
«Cuando la comida está cara, eso le puede costar el poder a cualquier gobierno», sostuvo la comunicadora, al señalar que la reducción del dinero circulante y el aumento de los precios generan una sensación de precariedad económica entre la población.
Pérez Díaz ilustró la situación con su propia experiencia al asegurar que actualmente gastar RD$5,000 en un supermercado permite comprar mucho menos que en años anteriores. «Antes iba con cinco mil pesos y venía con cinco fundas; ahora vengo con dos y con cositas», comentó.
Asimismo, cuestionó la efectividad de las instituciones estatales encargadas de velar por los consumidores y monitorear los precios, como el Instituto de Estabilización de Precios (Inespre) y ProConsumidor, al considerar que los resultados de las medidas implementadas no son percibidos por la ciudadanía.
La comunicadora reconoció que en el país opera un sistema de libre oferta y demanda, pero insistió en que el Gobierno debe prestar especial atención a los productos de primera necesidad debido al impacto que tienen sobre los hogares de menores ingresos.
Según explicó, cuando las familias observan que los precios continúan aumentando mientras sus ingresos permanecen iguales o disminuyen, crece el descontento social y se multiplican las críticas hacia las autoridades.
Finalmente, hizo un llamado al Gobierno para que adopte medidas que permitan aliviar la carga económica de los consumidores y que los resultados de esas acciones puedan sentirse de manera tangible en la población.
«Si están preocupados, qué bueno que estén preocupados, pero sería bueno que la gente comience a sentir un alivio que en este momento no se está percibiendo», concluyó.
