
Baní.– El sector Los Cajuilitos vivió una tragedia luego de que Selis Mercedes Sánchez Germán, de 46 años, y su pareja, Luis Marino Caraballo, dejaran de existir tras ser interceptados por un hombre que, según testigos, había sido la expareja de la mujer y recientemente había regresado al país tras una deportación desde Estados Unidos.
De acuerdo con versiones de vecinos, el individuo llegó al colmado ubicado frente a la residencia de Selis, se estacionó y se tomó una cerveza con aparente tranquilidad. Minutos después, caminó hacia el callejón donde se encontraba la pareja y allí les propinó impactos que les arrebataron la vida de forma inmediata.

Tras el hecho, el mismo hombre ingresó a la casa familiar de la víctima, donde se encontraban la madre de Selis y su hija menor de edad. La adolescente, al escuchar las detonaciones, se encerró en una habitación. El agresor intentó forzar la entrada, incluso soltó un proyectil contra la cerradura, pero no logró acceder. El momento fue descrito por los presentes como segundos de gran tensión.
Residentes del área aseguraron que el ambiente estaba cargado desde días antes, debido a que el agresor había sido visto merodeando en varias ocasiones. “Él llevaba tres días rondando la casa. Ella lo había comentado, la familia tenía miedo”, relató una vecina del sector.

Familiares de la víctima afirmaron que Selis ya había recibido amenazas por parte de esta persona, pero que no presentó ninguna denuncia formal por temor a que la situación empeorara. “Ella no quería problemas, tenía miedo de que si lo denunciaba fuera peor”, expresaron allegados.
Sánchez Germán era madre de tres hijos. Dos de ellos vivían con ella y su madre, mientras que el mayor reside en el extranjero. Luego de lo ocurrido, las autoridades se presentaron en el lugar para levantar los cuerpos y trasladarlos. Los actos fúnebres fueron realizados en la residencia de la familia.

Hasta el momento, el presunto agresor no ha sido detenido. La familia expresa preocupación constante ante la posibilidad de que el hombre regrese y cause más daño. Solicitan acción urgente de parte de las autoridades.
Este hecho vuelve a poner sobre la mesa la situación de la violencia de género en República Dominicana. Según datos de la Procuraduría General, en el último año se han registrado más de 70 mil denuncias por violencia intrafamiliar. Sin embargo, muchas víctimas no reciben protección efectiva.
En el caso de Selis, el hombre rondó el lugar durante días. Ella compartió su temor, pero no hubo denuncia. Hoy, su familia enfrenta el dolor, mientras el responsable permanece sin ser capturado.
