
El pasado 20 de julio, fue localizada sin signos vitales una joven mujer en su residencia, situada en el distrito Sonador, Bonao, provincia Monseñor Nouel. La persona fue identificada como Mery García Pujols. De acuerdo con lo informado, dejó de vivir por su propia voluntad mediante un acto de compresión del cuello por suspensión, sin dejar notas ni explicaciones visibles sobre los motivos detrás de su decisión.

El cuerpo de García Pujols fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) en Santiago, donde se llevan a cabo los procedimientos establecidos por la ley. Las autoridades continúan con las diligencias correspondientes para esclarecer el contexto de lo ocurrido.

El padre de la joven expresó que su hija era muy apreciada por quienes la conocían en la comunidad. Considera que su forma de ser no se correspondía con una persona que tomaría esa decisión por iniciativa propia. En sus palabras, cree que el hecho fue “conllevado”, aludiendo a que alguien pudo haber influido emocionalmente en ella.
Según relató, su hija tenía una relación con un hombre oriundo de La Vega, a quien identifica como su esposo. Dicha persona no residía en el país, sino que vivía en el extranjero, posiblemente en Estados Unidos o Puerto Rico. El padre compartió que nunca tuvo la oportunidad de conocerlo en persona, pero expresó su desconfianza al describirlo como una persona “de doble cara” o “doble filo”.

Sostiene que esa relación pudo haber influido de manera negativa en el estado emocional de su hija, aunque no ofreció mayores detalles al respecto. La percepción del padre es que su hija era una persona estable, valorada en su entorno, y por ello cuestiona que haya tomado una decisión de esa naturaleza sin una causa externa.
En sus declaraciones, hizo un llamado a otros padres para que conversen con sus hijos y los orienten sobre la importancia de mantenerse alejados de influencias perjudiciales. También expresó su preocupación por que se haga justicia y se investigue a fondo todo lo relacionado con el caso.

La comunidad de Sonador, en la provincia Monseñor Nouel, permanece consternada por lo sucedido, mientras las autoridades continúan recabando información para esclarecer completamente el contexto del hecho.
