
Redacción.- La ola de calor que ya ha golpeado con dureza el medio oeste de EE.UU. en los últimos días se ha expandido hasta la costa Este, por lo que unos 238 millones de personas, el 70 % de la población nacional, está expuesta este jueves a temperaturas consideradas peligrosas por el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).
Entre los estados bajo el mayor nivel de alerta hoy se cuentan Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts, Pensilvania, Ohio, Indiana, Michigan, Georgia, Tennessee, Carolina del Norte, Kentucky, Virginia Occidental, Virginia, Maryland, Alabama y Misisipi.
La ola de calor va a persistir durante el fin de semana festivo del 4 de julio, combinando humedad sofocante y temperaturas máximas que, en el caso del noreste y de los estados del Atlántico Medio, podrían alcanzar niveles récord.
En ese sentido, la ciudad de Nueva York espera este jueves temperaturas máximas de hasta 100 grados Fahrenheit (38 °C), con una sensación térmica de hasta 111 grados Fahrenheit (44 °C), lo que supondría su día más caluroso en más de 10 años.
A su vez, la capital, Washington D. C., y la cercana Baltimore podrían quedar hoy muy cerca de sus respectivos récords absolutos de calor, con máximas previstas de 106 grados Fahrenheit (41 °C).
Ante la amenaza del calor extremo, se prevé un uso récord del aire acondicionado, por lo que, para garantizar la estabilidad de las redes eléctricas en el este de EE.UU., se ha ordenado a los grandes consumidores de energía, incluidos los centros de datos, colaborar para evitar cortes en el suministro eléctrico.
Esta misma semana, el secretario de Energía, Chris Wright, instruyó a los operadores de la red eléctrica para que exijan a estos grandes consumidores utilizar sus generadores de emergencia, en caso de ser necesario, para aliviar la presión sobre el sistema eléctrico.
