
Redacción.- La NASA presentó este martes a los cuatro astronautas que integrarán la misión Artemis III, prevista para 2027 y considerada una de las etapas más importantes del programa espacial estadounidense para regresar a la Luna por primera vez desde la misión Apolo 17, en 1972.
La tripulación estará encabezada por Randy Bresnik, excomandante de la Estación Espacial Internacional, quien asumirá el rol de comandante. Lo acompañarán el piloto italiano Luca Parmitano, de la Agencia Espacial Italiana, así como los especialistas de misión Andre Douglas, ingeniero, y Frank Rubio, médico de aviación de ascendencia salvadoreña.
El anuncio fue realizado durante una actividad en el Centro Espacial Johnson, en Houston, donde también participaron representantes de las compañías Blue Origin y SpaceX, empresas que colaboran con la agencia espacial en el desarrollo de sistemas esenciales para la misión.
Una prueba decisiva antes de volver a la superficie lunar
Artemis III será una misión de prueba diseñada para validar tecnologías, equipos y procedimientos que serán utilizados en futuras expediciones tripuladas a la Luna.
Durante aproximadamente dos semanas, la nave Orion realizará maniobras de acoplamiento con versiones de prueba de los módulos de aterrizaje desarrollados por Blue Origin y SpaceX. Los astronautas llevarán a cabo demostraciones tecnológicas y evaluarán sistemas críticos, incluidos los de soporte vital.
La misión incluirá varios lanzamientos en un corto período de tiempo, entre ellos el cohete SLS de la NASA y vehículos desarrollados por las compañías privadas que participan en el programa.
Según explicaron responsables de la agencia, el objetivo principal es comprobar que todos los sistemas funcionen correctamente en el entorno espacial antes de autorizar nuevas operaciones alrededor y sobre la superficie lunar.
El regreso a la Luna se proyecta para 2028
Si Artemis III cumple con los objetivos previstos, la NASA espera que Artemis IV, programada para 2028, marque el regreso de astronautas a la superficie lunar por primera vez en más de cinco décadas.
La estrategia forma parte del programa Luna-Marte, con el que Estados Unidos busca establecer una presencia humana permanente en el satélite natural y utilizar esa experiencia como preparación para futuras misiones tripuladas a Marte.
Funcionarios de la agencia indicaron que esta fase permitirá reducir riesgos y perfeccionar la coordinación entre la NASA y sus socios comerciales antes de emprender misiones de mayor complejidad.
Persisten dudas sobre Blue Origin
El anuncio de la tripulación se produce apenas dos semanas después de que un cohete de Blue Origin explotara durante una prueba de motores en una instalación de Florida, provocando daños significativos a la nave y a la plataforma de lanzamiento.
Aunque la NASA reconoció que aún evalúa el impacto que ese incidente podría tener sobre el cronograma del programa, aseguró que mantiene la confianza en que el cohete New Glenn estará listo para participar en las próximas etapas de Artemis.
Mientras tanto, la agencia continúa avanzando en los preparativos de una misión considerada fundamental para el objetivo de establecer una presencia humana sostenible en la Luna y abrir el camino hacia futuras exploraciones del planeta Marte.
