Un temblor de tierra de magnitud 5.0 se registró la madrugada de este martes en República Dominicana, de acuerdo con la información ofrecida por el meteorólogo Francisco Holguín. El fenómeno ocurrió exactamente a las 5:23 a. m. y tuvo como epicentro una zona localizada a 37 kilómetros al este sureste de Boca de Yuma, en la provincia La Altagracia.
Francisco Holguín ofreció estos detalles durante su participación en el programa La Opción de la Mañana, transmitido por el Grupo Telemicro. Según explicó, el movimiento fue percibido con intensidad en diferentes zonas de la región este del país. Entre las localidades donde se sintió con mayor fuerza se encuentran San Rafael, Mata Hambre, Punta Cana y Bávaro, todas dentro de la provincia La Altagracia.

Además, se reportaron sensaciones del fenómeno en La Romana, Bayahíbe y varias comunidades cercanas. En redes sociales, diversos usuarios también manifestaron haber percibido el temblor en algunos sectores del Gran Santo Domingo, lo que amplía la cobertura geográfica en la que fue detectado el evento sísmico.
El experto informó que el movimiento telúrico se originó a una profundidad de 196 kilómetros bajo la superficie terrestre. Esta característica suele influir en la forma en que se percibe el temblor en distintas zonas, y en este caso particular, fue lo suficientemente profundo como para sentirse en varias provincias sin generar impactos estructurales.

Hasta el momento, las autoridades competentes no han reportado daños materiales ni afectaciones personales como resultado del temblor. La información preliminar disponible indica que el evento fue puntual y no dejó consecuencias visibles en las zonas donde fue sentido.
El fenómeno ha generado comentarios en plataformas digitales, pero no se han emitido alertas oficiales ni se ha anunciado la necesidad de evacuaciones o medidas de emergencia. Sin embargo, los expertos suelen recomendar a la población mantener la calma y seguir las indicaciones correspondientes en caso de nuevos eventos.
Este tipo de actividad sísmica es monitoreada continuamente por los organismos especializados del país, que se encargan de informar oportunamente sobre cualquier cambio o situación que pudiera representar riesgo para la población.
