Pereira, Risaralda, Colombia.— La búsqueda de los mexicanos Mario Alberto Zapata Verdier, de 57 años, y Brenda Eloísa Flores Reyes, de 42, tuvo un desenlace profundamente doloroso. Después de varios días sin noticias tras el terremoto del 10 de agosto de 2026, autoridades mexicanas confirmaron que la pareja originaria de Durango fue encontrada sin v1d4 tras el c0l4ps0 del Hotel Dibeni, donde se hospedaba durante sus vacaciones en Pereira.
La actualización cambia sustancialmente las primeras informaciones difundidas sobre el caso. Durante varios días Mario y Brenda permanecieron oficialmente sin localizar y sus familiares mantuvieron una intensa campaña para encontrarlos. Sin embargo, para este 18 de agosto, ya no deben ser presentados como desaparecidos: su f4ll3c1m13nt0 fue confirmado después de las labores desarrolladas entre los escombros.
Los nombres completos confirmados son Mario Alberto Zapata Verdier y Brenda Eloísa Flores Reyes. Algunos de los primeros medios escribieron el apellido de Mario como “Zapato”, pero reportes posteriores y las informaciones sobre la identificación utilizan Zapata Verdier.
La pareja había salido de México el 6 de agosto, apenas cuatro días antes del terremoto. Partieron desde Monterrey, llegaron inicialmente a Bogotá y posteriormente continuaron hacia Pereira, donde pasarían parte de sus vacaciones.
Todo transcurría normalmente hasta la mañana del lunes 10 de agosto. Mario mantenía comunicación con sus familiares y, según la reconstrucción publicada posteriormente, aproximadamente a las 7:17 de la mañana envió un mensaje relacionado con un cambio en el vuelo que utilizarían para regresar a México.
Ese mensaje terminó convirtiéndose en uno de los detalles más dolorosos de la historia.
Aproximadamente 17 minutos después, alrededor de las 7:34 a. m., comenzó el fuerte terremoto que golpeó el occidente colombiano. Desde ese momento, los familiares dejaron de recibir mensajes o llamadas de Mario y Brenda.
Al principio existía incertidumbre sobre el punto exacto en el que se encontraba la pareja. Con el avance de las investigaciones, la familia pudo establecer que ambos estaban hospedados en el Hotel Dibeni de Pereira, una de las estructuras que resultaron severamente afectadas durante el terremoto.
El inmueble terminó completamente c0l4ps4d0. Debajo funcionaba además un establecimiento comercial, por lo que la destrucción dejó una gran acumulación de concreto y otros materiales que dificultó considerablemente las operaciones de búsqueda.
A partir de ese momento comenzó una carrera contra el tiempo.
Familiares difundieron fotografías y datos personales de Mario y Brenda mientras pedían ayuda a ciudadanos de Pereira y a las autoridades colombianas. Denisse Escobedo, nuera de la pareja, fue una de las personas que compartió públicamente las fichas de búsqueda.
También participó activamente Mariela Zapata, hija de Mario, mientras otros integrantes de la familia viajaron o realizaron gestiones para obtener información directamente desde Colombia.
La familia mexicana estableció comunicación con las autoridades de su país. La Embajada de México en Colombia y la Secretaría de Relaciones Exteriores participaron en el seguimiento del caso mientras los organismos colombianos continuaban removiendo escombros en Pereira.
Durante aquellos días, cada persona localizada entre los restos del hotel mantenía viva la esperanza.
Los familiares insistían en que todavía podían encontrarlos con v1d4. Mientras no existiera una identificación oficial, se negaban a dar por terminado el esfuerzo.
Pero después de casi una semana llegó la noticia que nadie quería recibir.
La pareja fue localizada sin v1d4 entre los restos del inmueble. Posteriormente, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó públicamente el f4ll3c1m13nt0 de dos ciudadanos mexicanos como consecuencia del terremoto en Colombia. Los fallecidos fueron identificados como Mario Alberto Zapata Verdier y Brenda Eloísa Flores Reyes.
Con la confirmación comenzaron inmediatamente las despedidas.
Familiares publicaron mensajes dedicados a Mario y Brenda después de días durante los cuales las redes sociales habían sido utilizadas para buscarlos. Las fotografías que antes acompañaban llamados solicitando información comenzaron entonces a aparecer junto a mensajes de duelo.
Uno de esos mensajes resumió el sentimiento familiar con una frase especialmente dolorosa: “Me quedé con mil cosas por decirte”.
La historia ha tenido una fuerte repercusión en Durango, de donde era originaria la pareja. Lo que comenzó como un viaje vacacional terminó convirtiéndose en una búsqueda internacional que movilizó a familiares, rescatistas y autoridades diplomáticas de México y Colombia.
Mario tenía 57 años y Brenda 42. Habían llegado a Colombia con planes de conocer diferentes lugares y regresar posteriormente a México. Nada hacía pensar que el mensaje enviado por Mario aquella mañana sería una de las últimas comunicaciones que sus familiares recibirían.
Ahora comienza otra etapa para sus seres queridos.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México mantiene la asistencia consular correspondiente para acompañar a la familia en los procedimientos posteriores a la identificación y en las gestiones necesarias relacionadas con el regreso de ambos a México.
La historia de Mario y Brenda también muestra cómo la información puede cambiar rápidamente durante una emergencia de esta magnitud. Las publicaciones del 12, 13 y 15 de agosto todavía los describían como desaparecidos porque las operaciones de búsqueda continuaban.
Hoy esa información ya quedó superada.
Hasta esta actualización del 18 de agosto de 2026, los datos más recientes confirman que Mario Alberto Zapata Verdier y Brenda Eloísa Flores Reyes fueron encontrados sin v1d4 después del c0l4ps0 del Hotel Dibeni en Pereira.
Para su familia terminó la incertidumbre sobre dónde estaban, pero comenzó un duelo mucho más difícil.
Mario y Brenda salieron de México el 6 de agosto para disfrutar unas vacaciones. Cuatro días después, el terremoto los sorprendió en Pereira. Sus familiares pasaron casi una semana compartiendo sus fotografías, preguntando en hospitales, comunicándose con autoridades y esperando una llamada.
La llamada que finalmente llegó no fue la que esperaban.
Hoy Mario Alberto Zapata Verdier y Brenda Eloísa Flores Reyes ya no forman parte de la lista de personas desaparecidas. Sus nombres quedaron entre las víctimas de una de las mayores tr4g3d14s ocurridas en Colombia durante 2026, mientras sus seres queridos se preparan para recibirlos nuevamente en México y darles el último adiós.
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