Pereira, Risaralda, Colombia.— Después de una semana de búsqueda, incertidumbre y esperanza, autoridades mexicanas confirmaron el f4ll3c1m13nt0 de Mario Alberto Zapata Verdier, de 57 años, y Brenda Eloísa Flores Reyes, de 42, la pareja originaria de Durango que se encontraba de vacaciones en Colombia cuando ocurrió el terremoto del pasado 10 de agosto.
Mario Alberto y Brenda Eloísa habían llegado a Colombia el 6 de agosto, apenas cuatro días antes del desastre. Su viaje tenía fines turísticos y, después de pasar por Bogotá, ambos se trasladaron hasta Pereira, ciudad del departamento de Risaralda que resultó severamente afectada por el movimiento sísmico.
La pareja se encontraba hospedada en el Hotel Dibeni, ubicado en el centro de Pereira. Los reportes recopilados durante la búsqueda indican que ocupaban la habitación 105, situada en el primer piso, cuando el terremoto de magnitud 7,4 provocó el c0l4ps0 de la edificación.
Una de las circunstancias más conmovedoras del caso ocurrió apenas minutos antes del terremoto. A las 7:17 de la mañana del 10 de agosto, Mario Alberto Zapata Verdier se comunicó con su hija para conversar sobre los boletos y los preparativos relacionados con su regreso a México.
Aproximadamente 17 minutos después ocurrió el movimiento que cambió completamente la historia de la familia. El Hotel Dibeni terminó d3rrumb4d0 y desde ese momento los teléfonos de Mario Alberto y Brenda Eloísa dejaron de responder, iniciándose una búsqueda que rápidamente trascendió las fronteras colombianas.
Sus familiares comenzaron a difundir fotografías y datos de ambos mediante redes sociales, mientras intentaban conseguir cualquier información procedente de hospitales, refugios y organismos de emergencia. Durante varios días mantuvieron la esperanza de que la pareja hubiese quedado atrapada en algún espacio donde todavía pudiera permanecer con v1d4.
La Embajada de México en Colombia intervino en el caso y estableció comunicación con la familia. También realizó gestiones con autoridades colombianas, organismos de rescate, la Cruz Roja Colombiana y el Puesto de Mando Unificado para intentar establecer el paradero de los dos ciudadanos mexicanos.
Familiares incluso organizaron su traslado hasta Colombia para seguir personalmente las labores desarrolladas en Pereira. La ubicación de la habitación en el primer piso del hotel alimentó durante días la esperanza de encontrar algún espacio entre los 3sc0mbr0s que hubiese permitido la supervivencia de Mario Alberto y Brenda Eloísa.
Sin embargo, aquella esperanza terminó transformándose en duelo. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México (SRE) confirmó que los dos ciudadanos mexicanos habían p3rd1d0 la v1d4 después de quedar bajo los 3sc0mbr0s del hotel afectado por el terremoto.
La confirmación también llegó desde el Gobierno mexicano. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó públicamente sobre el f4ll3c1m13nt0 de dos ciudadanos mexicanos durante la emergencia en Colombia, mientras la Cancillería continuaba proporcionando acompañamiento a sus familiares para los procedimientos posteriores.
Con la noticia comenzó una nueva etapa especialmente dolorosa para sus seres queridos. Después de pasar días compartiendo mensajes de búsqueda y esperando información positiva desde Pereira, familiares de Mario Alberto Zapata Verdier y Brenda Eloísa Flores Reyes comenzaron a publicar mensajes de despedida.
Germán Zapata Verdier, hermano de Mario Alberto, fue una de las personas que expresó públicamente su dolor. Durante los días anteriores había compartido información sobre la búsqueda y agradecido el respaldo recibido desde Colombia, manteniendo hasta el último momento la esperanza de volver a verlo.
Tras conocerse el desenlace, Germán publicó una fotografía de su hermano y lo recordó cariñosamente como “Mariecito”. En su despedida expresó que Mario Alberto había sido un ejemplo para él, reflejando el profundo vínculo familiar que permaneció visible durante toda la búsqueda.
La familia de Brenda Eloísa también comenzó a expresar públicamente su duelo. Su hermana Alessa compartió una fotografía acompañada por un moño negro después de conocerse la confirmación, poniendo fin a varios días durante los cuales sus familiares habían esperado noticias diferentes.
Entre quienes participaron activamente en la búsqueda también aparecen las hijas de Mario Alberto. Reportes iniciales identificaron a Jazmín Reyes como una de las familiares que explicó públicamente las circunstancias de la última comunicación, mientras otras informaciones mencionaron a Mariela Zapata durante las solicitudes de ayuda realizadas desde México.
El viaje que había comenzado como unas vacaciones terminó así de una manera que ninguna de las familias imaginaba. Mario Alberto y Brenda Eloísa habían recorrido miles de kilómetros desde México para conocer Colombia y se encontraban disfrutando de su estancia en Pereira cuando ocurrió uno de los terremotos más devastadores registrados recientemente en el país.
El caso también recibió especial atención porque durante días existieron cuestionamientos y preocupación familiar sobre las operaciones realizadas entre los 3sc0mbr0s del Hotel Dibeni. Los allegados buscaban información constante sobre el avance de los rescatistas y las posibilidades de encontrar a la pareja.
Con la confirmación del f4ll3c1m13nt0, las gestiones diplomáticas dejaron de concentrarse exclusivamente en la localización. La Secretaría de Relaciones Exteriores pasó a coordinar el acompañamiento necesario para los procedimientos legales y consulares posteriores junto con las autoridades colombianas.
La historia de la pareja provocó numerosas muestras de solidaridad tanto en Durango como en Colombia. Personas que nunca habían conocido personalmente a Mario Alberto o Brenda Eloísa compartieron durante días sus fotografías, intentando que cualquier posible información llegara rápidamente hasta sus familiares.
Ahora esas mismas fotografías forman parte de los mensajes de despedida. La familia que durante una semana pidió ayuda para encontrarlos enfrenta el difícil proceso de asimilar que el viaje iniciado el 6 de agosto terminó bajo los 3sc0mbr0s del Hotel Dibeni.
La información actualizada permite confirmar sus identidades completas: Mario Alberto Zapata Verdier, de 57 años, y Brenda Eloísa Flores Reyes, de 42, ambos mexicanos y originarios de Durango. Se encontraban juntos en Pereira cuando el terremoto del 10 de agosto provocó el c0l4ps0 del hotel donde estaban hospedados.
Su historia deja además uno de los detalles más dolorosos de aquella mañana: apenas minutos antes del terremoto, Mario Alberto todavía conversaba con su familia sobre el regreso a México. Nadie podía imaginar que aquella comunicación terminaría convirtiéndose en uno de sus últimos contactos antes de la tr4g3d14.
Hoy, mientras Pereira continúa recuperándose de las consecuencias del terremoto, las familias de Mario Alberto Zapata Verdier y Brenda Eloísa Flores Reyes atraviesan un duelo que comenzó a miles de kilómetros de casa. Después de días de búsqueda, ambos finalmente fueron localizados y sus seres queridos comenzaron el proceso de despedirlos.
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