
Marien Ureña, quien irrumpió violentamente en la residencia de la expareja de su hijo en la comunidad de Monte de la Jagua, Moca, se entregó voluntariamente a la Fiscalía luego de protagonizar un hecho que ha causado alarma en la localidad.
Ureña es acusada de ingresar por la fuerza al hogar de la joven, donde agredió tanto a ella como a una menor de edad que se encontraba en el lugar.
Según las informaciones, la exsuegra actuó en represalia después de que la joven denunciara a su hijo por agresión, situación que llevó a su arresto por parte del Ministerio Público.
La propia Marien Ureña reconoció los hechos, indicando que su comportamiento fue motivado por el encarcelamiento del joven, a quien consideró injustamente privado de libertad por la denuncia presentada por su expareja.
“Lo hice porque ella metió preso a mi hijo”, admitió Marien Ureña al momento de entregarse ante las autoridades. La Fiscalía ha confirmado que está dando seguimiento al caso y que ya ha comenzado a investigar el diagnóstico médico de las dos víctimas agredidas como parte del proceso judicial.
El Ministerio Público informó que, en este momento, están a la espera de los informes médicos oficiales que certifiquen la magnitud de las lesiones sufridas por la joven y la menor, a fin de establecer los cargos correspondientes.
El caso ha generado preocupación entre residentes de la zona, al tratarse de un acto de violencia que involucró a una menor y tuvo lugar dentro de un espacio privado.
Las autoridades han reiterado su compromiso con el esclarecimiento de los hechos y afirmaron que actuarán conforme a lo que dictan las leyes para garantizar justicia en este caso.
Hasta el momento, no se han dado a conocer más detalles sobre la situación legal del hijo de Marien Ureña, cuya detención dio origen a la agresión.
Este incidente se suma a una serie de casos recientes en los que se evidencia un incremento de situaciones de violencia intrafamiliar y conflictos personales que escalan a niveles preocupantes.
La Fiscalía exhortó a la ciudadanía a canalizar cualquier situación de conflicto mediante los mecanismos legales disponibles y a evitar actos que puedan poner en riesgo la integridad de otras personas.
