
Santo Domingo.- El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, afirmó que la economía dominicana mantiene un desempeño positivo pese al contexto de incertidumbre internacional y aseguró que el crecimiento económico registrado en lo que va de 2026 duplica el alcanzado durante el mismo período del año anterior.
Durante una intervención en un almuerzo organizado por la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR), el funcionario informó que el país registró un crecimiento de 4.2 % en los primeros cinco meses del año.
Díaz indicó que la inversión pública ha sido uno de los principales motores de ese desempeño. Explicó que el gasto de capital aumentó 29.7 % en el primer semestre de 2026 respecto al mismo período de 2025, mientras que el gasto corriente creció 6.9 %.
El ministro señaló además que organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y JP Morgan proyectan un crecimiento de entre 4 % y 4.3 % para la República Dominicana este año, cifras superiores al promedio previsto para América Latina y el Caribe.
En materia de indicadores económicos, destacó que la inflación general se ubica en 5.67 %, mientras que la inflación subyacente alcanzó 4.96 %. También informó que las reservas internacionales ascienden a US$15,800 millones.
En cuanto al mercado laboral, indicó que la tasa de desempleo se mantiene en 5 %, con la creación de 118,631 empleos netos durante el primer trimestre del año. Agregó que la pobreza monetaria descendió a 15.4 %, lo que representa una reducción de 2.6 puntos porcentuales respecto a 2025.
Sobre el sistema financiero, aseguró que la cartera de crédito bancario aumentó 9 %, mientras que la morosidad se sitúa en 1.89 % y el índice de solvencia alcanza 18.56 %.
Asimismo, destacó que las remesas superan los US$1,000 millones mensuales, las exportaciones crecieron 14.4 %, la llegada de turistas aumentó 10.8 % y la inversión extranjera directa registró un incremento de 6.4 % durante el primer trimestre.
El funcionario también explicó que el Gobierno busca mantener la estabilidad macroeconómica, reducir el impacto del aumento de los precios internacionales del petróleo sobre los consumidores y preservar la inversión pública para sostener el crecimiento económico.
