
Santo Domingo.- La muerte abrupta de Marianita Pimentel, la menor de 14 años en un Centro de CONANI en Santo Domingo ha dejado traumas y secuelas en la familia al punto de convertir a la madre y su abuela en personas desequilibradas mental.
El duro golpe para esa familia generó una visible inestabilidad mental a la progenitora de la menor fallecida la que se observa por las calles de la frontera del país con depresión, desequilibrio emocional y recogiendo cosas en la calle.
Un vídeo muestra como la señora deambula sin rumbo por las calles de Pedernales, recogiendo escombros y caminando sin rumbo aparente con estado de aparente demencia. De igual forma la Abuela conforme a lo sucedido muestra un estado inconsolable y una constante demanda de justicia, ante lo que han considerado un arriendo crimen.
Sostiene los familiares de la niña Marianita, fallecida supuestamente por ahorcamiento que luchan por mantenerla en la casa para que atienda cuatro de sus hijos, pero es infructuoso el esfuerzo.
Para la señora madre de la menor fallecida no ha pasado nada debido a que se encuentra en su estado de salud como si estuviera en el limbo, mientras su abuela solo reclama justicia y el cadáver de su adolescente.
