
Santo Domingo.- Momentos de tensión se vivieron en Palacio de Justicia de Cotuí, luego de que una mujer se arrodillara entre lágrimas al conocer la decisión emitida por la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente, en favor de un joven acusado de presuntamente agredir a su hija de 13 años en el distrito municipal de Quita Sueño.
El tribunal impuso al imputado Samuel Cassó las medidas de coerción consistentes en presentación periódica y una garantía económica, rechazando la solicitud de una medida más gravosa. La decisión provocó la reacción inmediata de los familiares de la menor, quienes expresaron inconformidad con el fallo.
Según nuestro corresponsal en la zona, Raúl Moreno Cárdenas, al salir de la sala de audiencia, Mari Tejada Reynoso, madre de la adolescente y querellante en representación de su hija, se mostró visiblemente afectada. En medio de la impotencia, se arrodilló en el patio del recinto judicial y exclamó entre sollozos: “¿Y mi hija qué? Dios mío, ¿mi hija no vale nada?”
Por su parte, la defensa del imputado, representada por la abogada Gabina Mendoza, sostuvo que durante las investigaciones fue realizada una entrevista especializada a la menor y que, según explicó, en dicha declaración la adolescente no señaló al imputado como responsable de la supuesta agresión sexual.
Ante las manifestaciones de inconformidad de la madre, la jurista expresó que la decisión responde a la valoración jurídica realizada por el tribunal y señaló que “así es el derecho”, al referirse al proceso judicial y a las garantías que asisten a las partes involucradas. Mientras tanto, Samuel Cassó manifestó estar conforme con la decisión adoptada por el tribunal. A su salida del recinto judicial declaró que mantiene su inocencia y afirmó que “el que nada debe, nada teme”.
