
CARACAS.-La líder opositora venezolana y Nobel de la Paz, María Corina Machado, celebró que la jueza María Lourdes Afiuni, considerada una presa política del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013), recibiera este viernes la libertad plena y se cerrara su caso de manera definitiva, «después de 16 largos y tortuosos años de injusticias».
«Oramos por su recuperación y esperamos que pueda salir del país lo más pronto posible para ser atendida de inmediato. Seguimos por la libertad de todos, hasta el final», escribió en la red X.
Afiuni se encuentra en una clínica luego de «presentar un cuadro de mareos, vómitos e hipertensión», según informó el jueves la familia. Tras la realización de estudios, se detectaron tres lesiones tumorales localizadas en distintas partes de su cuerpo que requieren atención médica inmediata con el fin de evitar consecuencias irreparables para su salud.
El caso de Afiuni
La detención de la jueza se produjo en diciembre de 2009, tras otorgar libertad bajo fianza a un banquero. Chávez pidió que se le impusiera la condena máxima de 30 años de cárcel por supuestamente haber facilitado la fuga del empresario, quien salió del país.
Afiuni permaneció en prisión hasta 2011, cuando pasó a arresto domiciliario, y en 2013 obtuvo libertad condicional.
En 2019, recibió una condena de cinco años por «corrupción espiritual», pese a que la propia fiscalía reconoció que no obtuvo ningún beneficio económico.
Hasta este viernes, Afiuni mantenía una libertad condicional que incluía, según la familia, la prohibición de hablar con la prensa o expresarse en redes sociales, además de restricciones para votar.
Tampoco tenía derecho a obtener un pasaporte y se encontraba inhabilitada políticamente.
Reacciones de los allegados a la jueza
Su hermano Nelson Afiuni y la representante legal de la familia, Thelma Fernández, afirmaron este viernes en un comunicado que el cierre del caso y la libertad de la jueza representan «el final de un largo y doloroso capítulo» marcado por graves violaciones a los derechos humanos y al debido proceso.
Sin embargo, señalaron que el cierre definitivo del expediente «no borra el sufrimiento vivido ni repara, por sí solo, los daños ocasionados».
Aseguraron que el caso «permanece como una advertencia para toda la región» sobre las consecuencias de utilizar el sistema de justicia como instrumento de represalia contra quienes ejercen sus funciones con independencia e imparcialidad.
Este año, cientos de presos políticos han sido excarcelados y a miles de personas se les han levantado restricciones a su libertad, como parte de lo que las propias autoridades definen como el «nuevo momento» que vive Venezuela, luego de la captura en Caracas de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, el pasado enero.
La libertad plena de Afiuni también coincide con un proceso de negociaciones promovido por Estados Unidos para avanzar hacia una transición democrática en Venezuela entre una representación del Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y un grupo de la oposición.
