
Santo Domingo, Distrito Nacional.– Un incidente protagonizado por Jean Andrés Pumarol, un hombre de 30 años con antecedentes de salud mental, alteró la calma del sector Naco y dejó una profunda huella entre los residentes de la zona. El hecho ocurrió en el interior de un edificio residencial y se extendió por varios niveles de la propiedad.

Según el testimonio de vecinos, todo se desarrolló en apenas dos horas. En medio de una crisis emocional intensa, Jean Andrés habría causado heridas a su padre y a una trabajadora doméstica en su apartamento, lo que generó preocupación y movilización inmediata dentro del edificio.

Con dos objetos afilados en la mano, el joven abandonó su vivienda y se dirigió hacia pisos superiores. Alcanzó el noveno nivel, donde intentó ingresar a otro apartamento, sin lograrlo. Este detalle evitó que ocurrieran más hechos lamentables, de acuerdo con lo relatado por los testigos.
Posteriormente, descendió rápidamente por las escaleras, hiriendo a varias personas en los pisos quinto, sexto y cuarto. Residentes indicaron que la situación generó momentos de gran tensión, mientras algunos intentaban cerrar puertas y otros corrían para ayudar a quienes se encontraban en riesgo.

Durante su paso por uno de los niveles, la señora Ivonne Handal fue alcanzada. Varios vecinos intentaban resguardar a otras personas, incluyendo a su cuidadora, en medio del movimiento confuso que se vivía en el edificio.
La intervención de la Policía Nacional fue solicitada a través del Sistema 911. Los agentes lograron reducir al joven utilizando un dispositivo eléctrico. Posteriormente, fue trasladado a un centro especializado en salud mental, donde se encuentra bajo observación médica. Las autoridades informaron que el Ministerio Público gestiona su presentación ante el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva.

Los residentes del edificio expresaron su consternación por lo ocurrido. Algunos señalaron que Jean Andrés era una figura conocida en el vecindario, aunque rara vez interactuaba con otros y no mostraba señales de conductas agresivas.
En respuesta a este suceso, las autoridades anunciaron el fortalecimiento de los protocolos de intervención para personas en crisis emocional, especialmente en zonas residenciales. Mientras tanto, el edificio permanece bajo supervisión para continuar con las investigaciones correspondientes.
