
Santo Domingo.- El Instituto Duartiano manifestó este jueves su “total sorpresa” ante el acuerdo suscrito entre las autoridades dominicanas y los Estados Unidos para permitir el ingreso al país de ciudadanos de terceros países deportados desde territorio norteamericano, al considerar que la medida compromete la soberanía nacional y vulnera el ordenamiento jurídico migratorio de la República Dominicana.
El presidente de la entidad patriótica, Wilson Gómez Ramírez, calificó el convenio como una actuación “excesivamente complaciente” y advirtió que, bajo el argumento de facilitar el retorno de ciudadanos extranjeros, se estaría incurriendo en una transgresión legal y constitucional que afecta la dignidad del país.
Gómez Ramírez sostuvo que la legislación migratoria dominicana únicamente contempla la recepción de ciudadanos dominicanos y, de manera excepcional, de extranjeros previamente visados por las autoridades consulares, por lo que entiende que este tipo de acuerdos contradice el marco jurídico vigente.
El jurista cuestionó además que la decisión se produzca en momentos en que la República Dominicana enfrenta una situación “altamente crítica” por la presencia de extranjeros indocumentados procedentes de Haití, mientras las autoridades realizan operativos para controlar la migración irregular.
En ese sentido, consideró contradictorio aumentar la presencia de más personas en condición migratoria irregular en el territorio nacional.
Asimismo, el presidente del Instituto Duartiano recordó que hace apenas tres meses el mandatario dominicano había descartado públicamente la posibilidad de pactar un acuerdo de esta naturaleza, por lo que dijo no comprender el “violento cambio de actitud” asumido por el Gobierno.
La entidad también expresó preocupación por el aterrizaje de aeronaves militares extranjeras y el uso de aeropuertos militares dominicanos en estas operaciones, situación que, a su juicio, debe abrir un amplio debate nacional por sus implicaciones soberanas y estratégicas.
Finalmente, Gómez Ramírez hizo un llamado al presidente Luis Abinader para revisar las actuaciones de funcionarios vinculados al Ministerio de Relaciones Exteriores, alegando que algunas decisiones comprometen la imagen y dignidad del pueblo dominicano ante la comunidad internacional.
