
Santo Domingo.- Secuelas funestas a corto y largo plazo, entre ellas el suicidio y la réplica de patrones violentos, son las que quedan en los huérfanos a causa de los feminicidios, de acuerdo a especialistas en la salud mental.
Por lo general, detrás de cada feminicidio quedan hijos huérfanos, que según las más recientes estadísticas superan los 20, producto de las casi 40 víctimas que ha cobrado este flagelo en los primeros cinco meses del 2026.
Especialistas en la salud mental aseguran que estos sucesos marcan para siempre a estos niños y jóvenes, tanto para los que perdieron a uno o a ambos padres, ausentándose el sentido de pertenencia y sintiendo una especie de abandono.
Afirman que, de no recibir ayuda a tiempo, a los descendientes de los feminicidios les espera un futuro oscuro, que puede incluir el suicidio.
Actualmente, a través del Ministerio de la Mujer y del Gabinete Social, se otorgan pensiones especiales a los niños y adolescentes afectados por los feminicidios.
