
Un ciudadano identificado como José Antonio Reyes denunció haber sido privado de libertad de manera injustificada mientras realizaba un trámite oficial para obtener su licencia de conducir en Santo Domingo. El hecho ocurrió cuando intentaba gestionar su papel de buena conducta, un requisito necesario para completar el proceso.
Según explicó Reyes, todo comenzó el pasado 20 del mes en curso. Al dirigirse a la fiscalía para obtener dicho documento, le informaron que aparecía vinculado a un caso pendiente. En ese momento, las autoridades le indicaron que debía trasladarse hasta la fiscalía de Neyba, en la provincia Bahoruco, ya que la supuesta denuncia se encontraba registrada en esa jurisdicción.
“Yo fui a sacar la licencia. Cuando fui a sacar mi licencia, me encontré con un caso cuando fui a buscar el papel de buena conducta. Eso fue el 20 de este mes. Luego, cuando me encontré con ese problema, voy a la fiscalía. En la fiscalía me dan un documento, me dicen que tengo que ir a Bahoruco, a Neyba, a la fiscalía, porque allá era donde podrían quitarme la denuncia que tenía, porque me encontraron con un caso abierto, que yo no sé de qué dependía ese caso, porque yo nunca hubiera ido por ahí”, relató Reyes.

Al llegar a la fiscalía de Neyba y entregar el documento que le habían facilitado, fue esposado por las autoridades presentes y conducido a una oficina. Según su testimonio, la fiscal del lugar ordenó que lo llevaran al destacamento policial, donde fue interrogado por agentes del Departamento de Investigaciones Criminales (Dicrim).
“Luego, cuando llego allá, que paso el papel que me entregan en la fiscalía, lo que hacen es que me esposan y me entran a una oficina. Luego de esposarme, la fiscal manda a buscar dos policías, y le dice a los policías que me lleven al destacamento”, señaló.
Durante el interrogatorio, los agentes lo asociaron a un caso vinculado con objetos de fuego, hasta que uno de los oficiales notó que su perfil no coincidía con el de la persona buscada. “Cuando veo a la gente del Dicrim que llegan, esa gente lo que busca es arma de fuego y eso. Cuando el comandante del Dicrim me investiga, que me pregunta dónde está la pistola, el policía del Dicrim que está al lado del que me está investigando le dice a él ‘ese no me parece el perfil, comandante’”, narró.
Posteriormente, al verificar los datos, se determinó que la persona que buscaban era considerablemente más joven. “Me figura en una computadora. Llaman a la fiscal y le dice: ‘Magistrada, fíjese bien, porque este no es el que estamos buscando. El que estamos buscando tiene 20 y pico de años, y este señor tiene 49 años’”, expresó.
Reyes detalló que fue puesto en libertad una vez que los familiares de los querellantes acudieron al destacamento y confirmaron que él no era la persona implicada. Sin embargo, hasta el momento no tiene certeza de que su información haya sido depurada del sistema. “Cuando le indicaron a la secretaria que lo borrara del sistema, esta dijo que se había caído la plataforma”, aseguró.
Afirmó sentirse afectado por lo vivido, ya que se considera una persona cristiana y sin historial judicial previo.
