
La legisladora del partido oficialista, Lidia Pérez, expresó su respaldo a la propuesta de ley que busca establecer un sistema de supervisión e inspección periódica de edificaciones ya construidas. Según explicó, considera que esta legislación es necesaria y debe aprobarse con urgencia, especialmente luego del colapso del techo en el centro nocturno Jet Set, hecho en el que se reportó la pérdida de más de 230 personas.
La afectada indicó que este suceso demostró que el lugar no estaba en condiciones adecuadas para recibir público. Para ella, este tipo de hechos pone en evidencia la importancia de contar con normas claras y mecanismos que garanticen la seguridad de los espacios donde se reúnen muchas personas.
La legisladora también se refirió al caso de Antonio Espaillat, quien está siendo procesado judicialmente junto a su hermana. En relación con este tema, Pérez dijo que sintió compasión al verlo y añadió la siguiente frase: «Le dije al Señor que le dé fortaleza para que pueda enfrentar su responsabilidad». Esta declaración fue dada en el Palacio de Justicia, donde se estaba conociendo la solicitud de medida de coerción en contra de los hermanos Espaillat.
Durante su permanencia en la sede judicial, la congresista reafirmó su sentimiento hacia Espaillat al decir que mantiene sus oraciones dirigidas a él, y que espera que cuente con la fuerza necesaria para hacer frente a lo que está ocurriendo.
La representante, oriunda de la provincia Santo Domingo, es hermana del merenguero Rubby Pérez, quien dejó de vivir tiempo atrás. Su intervención se produjo como parte de los debates que ha generado la situación en Jet Set, y ha sumado a la conversación legislativa el interés por aprobar una normativa que permita prevenir situaciones similares en otros espacios.
La propuesta legislativa a la que hace referencia la diputada tiene como objetivo establecer controles permanentes sobre la infraestructura de edificaciones existentes, asegurando que se encuentren en condiciones óptimas para su uso. De ser aprobada, esta ley implicaría inspecciones periódicas por parte de organismos oficiales, lo cual contribuiría a garantizar la integridad física de quienes visitan establecimientos públicos o privados.
Con esta postura, Pérez se suma a otras voces que exigen mayor control y responsabilidad sobre la seguridad estructural de los edificios en uso, considerando que prevenir nuevas tragedias requiere de medidas concretas y permanentes.
