
Redacción.- En medio de la devastación provocada por un terremoto de magnitud 7.8 que sacudió Filipinas, una escena logró destacarse entre el dolor y el caos: una mujer de avanzada edad protegió con su propio cuerpo a un niño durante el violento movimiento telúrico.
El hecho ocurrió en la región de Mindanao, una de las zonas más afectadas por el sismo, donde el fuerte temblor dejó destrucción, miedo y escenas de pánico entre la población.
Mientras el suelo continuaba sacudiéndose, la abuela abrazó al menor y lo cubrió para evitar que resultara herido, en un gesto que ha sido ampliamente difundido en redes sociales y medios internacionales.
La acción de la mujer se ha convertido en un símbolo de valentía y protección en medio de la tragedia, que hasta el momento ha dejado al menos 12 fallecidos y más de 200 heridos, según reportes preliminares.
En contraste con la magnitud de la tragedia, la imagen de la anciana protegiendo al niño ha conmovido al mundo, resaltando los actos de humanidad que emergen incluso en los momentos más críticos.
