
DAJABÓN.- La desaparición de 24 reses volvió a encender las alarmas entre los ganaderos de la zona fronteriza, quienes aseguran que viven bajo el temor constante de perder, en una sola noche, el patrimonio construido durante años de sacrificios y trabajo.
Los animales sustraídos pertenecen al productor Noel Fermín Lora, miembro de la Asociación de Ganaderos de Loma de Cabrera, quien denunció que hace aproximadamente dos años también fue víctima del robo de otras 18 reses. Con este nuevo caso, el ganadero acumula la pérdida de 42 animales en dos hechos distintos, sin que, según sus compañeros, haya recuperado una sola res ni se hayan identificado a los responsables.
Para los productores de la zona, el problema va más allá del valor económico del ganado. Explican que cada animal representa años de esfuerzo, préstamos, alimentos para sus familias y la posibilidad de mantener activas sus fincas en una de las áreas más vulnerables del país.
Los ganaderos Víctor Gutiérrez y José Andújar, quienes acompañaron la denuncia, afirmaron que el sector se encuentra sumido en la incertidumbre debido a la falta de respuestas y de consecuencias contra quienes se dedican al robo y traslado ilegal de animales en la franja fronteriza.
“Nos sentimos completamente desprotegidos. No hay consecuencias para quienes cometen estos robos y cada día la situación empeora”, expresaron los productores, al tiempo que hicieron un llamado al presidente Luis Abinader para que disponga un reforzamiento de la vigilancia y seguridad en la zona.
En medio de la indignación, un grupo de ganaderos decidió retener temporalmente varias reses pertenecientes a ciudadanos haitianos, las cuales, según explicaron, permanecían en fincas ubicadas en territorio dominicano. Los productores indicaron que la medida busca llamar la atención de las autoridades de ambos países para encontrar una solución al problema del robo de ganado.
Los ganaderos señalaron que mientras animales pertenecientes a productores dominicanos desaparecen y presuntamente son trasladados hacia Haití, donde su recuperación se dificulta, las reses de ciudadanos haitianos permanecen dentro del territorio nacional. Sin embargo, denunciaron que las autoridades intervinieron para impedir la retención, generándose momentos de tensión en el lugar.
Asimismo, cuestionaron la respuesta de los organismos de seguridad y denunciaron que uno de los productores fue desarmado por agentes de la Policía Nacional adscritos a la División de Investigación (DICRIM) cuando se dirigía a verificar información sobre el posible paradero de los animales robados. Aseguran que esta situación los dejó en una posición vulnerable ante un problema que, según afirman, se repite constantemente.
Los ganaderos reclamaron operativos de búsqueda, mayor vigilancia militar, investigaciones efectivas y un régimen de consecuencias que permita detener el robo de ganado en la frontera. Advirtieron que, de continuar la situación, muchos productores podrían verse obligados a abandonar sus tierras por temor a seguir perdiendo sus inversiones.
Noel Fermín Lora, Víctor Gutiérrez y José Andújar hicieron un llamado al Gobierno, al senador de la provincia, a la gobernadora de Dajabón y a los organismos de seguridad para que adopten medidas concretas y devuelvan la tranquilidad a las familias que dependen de la actividad pecuaria.
Mientras las 24 reses continúan desaparecidas, crece la preocupación entre los ganaderos, quienes aseguran que cada noche representa una nueva amenaza y que cada amanecer podría traer consigo otra finca vacía.
