La Asociación Dominicana de Actores de Cine expresó su dolor por la pérdida de Franklin Domínguez, destacado dramaturgo, actor y pionero cinematográfico nacional junto a Camilo Carrau. El reconocido artista dejó de existir este martes en el Hospital General Plaza de la Salud.
El gremio actoral emitió un comunicado donde destacaron la inmensa trayectoria del maestro dominicano. “Hoy los telones y escenarios de nuestro país se enlutan con la partida de nuestro inmenso maestro, dramaturgo, actor y director, Franklin Domínguez”, expresaron en su mensaje oficial.
La organización manifestó que el dolor de esta despedida solo lo supera la enorme gratitud de todos los artistas dominicanos. “Trascendiste a fuerza de empeño y dedicación las fronteras de este pedazo de isla caribeña que tanto amaste, llevando por todo el mundo la magia de tus letras y del arte de las tablas”, agregaron en el comunicado.
El destacado dramaturgo dejó de vivir el martes 26 de agosto a las 3:55 de la madrugada, según confirmó su amigo, el veterano actor Augusto Feria. “Ha cerrado sus ojos para siempre. Ha bajado el telón poco a poco, como resultado de complicaciones finales del cáncer de próstata, diagnosticado desde 2014, shock séptico, trombo embolismo múltiple y fallo multiorgánico”, detalló Feria sobre las circunstancias.

El doctor Sócrates Montás, médico y actor que brindó seguimiento continuo al paciente Franklin Domínguez desde el inicio de su tratamiento, certificó oficialmente su pérdida. El reconocido artista se encontraba recibiendo atenciones médicas especializadas en el centro hospitalario donde dejó de existir.
La fecha de su partida coincidió con una celebración especial para el gremio artístico nacional. Franklin Domínguez, prolífico actor, periodista y político, perdió la vida precisamente cuando se conmemora el Día Internacional del Actor y la Actriz, una fecha significativa para quienes dedican su vida a las artes escénicas.
“El 26 de agosto se rinde homenaje a aquellos hombres y mujeres del género del cine, televisión y teatro que con su talento brindan lo mejor de sí mismos en el mundo de las artes escénicas”, comentó Augusto Feria al medio Diario Libre, destacando la coincidencia simbólica de esta pérdida con la celebración artística.
El dramaturgo y director teatral había sido reconocido con el Premio Nacional de Teatro y el Premio Nacional de Literatura durante su extensa carrera artística. Franklin Domínguez contaba con 94 años de edad al momento de su partida, dejando un legado invaluable para las artes dominicanas.
Hasta el momento de la publicación, no se habían dado a conocer detalles específicos sobre las honras fúnebres que se realizarán en honor al destacado artista dominicano. La familia y allegados mantienen reserva sobre los arreglos ceremoniales que se llevarán a cabo para despedir al maestro de las artes escénicas nacionales.
Franklin Domínguez desempeñó un papel fundamental en la organización y desarrollo del movimiento teatral dominicano a lo largo de décadas. Fue cofundador de la Unión Pro-Teatro durante la década de 1960, una entidad que buscaba dignificar las condiciones laborales de los artistas escénicos del país.

Esta organización también se propuso abrir espacios permanentes para las artes dramáticas en República Dominicana, donde los escenarios disponibles para presentaciones teatrales eran extremadamente escasos. Su compromiso con la formación de nuevas generaciones artísticas lo llevó a crear talleres especializados en dramaturgia y dirección escénica.
Estos programas formativos se desarrollaron en universidades, academias y centros culturales distribuidos por todo el territorio nacional. Bajo su guía profesional se formaron decenas de actores, muchos de los cuales posteriormente se convirtieron en referentes destacados del teatro y la televisión dominicana contemporánea.
En el ámbito político y cultural, Domínguez ejerció funciones como diputado y regidor, posiciones que le permitieron impulsar múltiples iniciativas vinculadas directamente a la cultura y la educación artística nacional. También fue un activo defensor de la libertad de expresión, principio que plasmó en gran parte de sus obras teatrales.
La sátira política y la crítica social fueron elementos constantes en su producción dramática. Su obra cinematográfica “La silla” de 1963 se considera la primera película dominicana de largometraje, realizada con recursos económicos mínimos y un equipo técnico extremadamente reducido para la época.

Esta producción se convirtió en un hito histórico no solamente por su valentía temática contra la dictadura imperante, sino también por sentar las bases fundamentales de la industria cinematográfica nacional. Décadas posteriores, este trabajo pionero contribuiría al surgimiento de la Ley de Cine dominicana.
Domínguez también incursionó en el teatro musical, un género poco frecuente en República Dominicana durante los años setenta. Escribió libretos de teatro infantil con la intención específica de llevar el arte directamente a las escuelas públicas del país, convencido de que la cultura debía comenzar en la niñez.

Como gestor cultural ocupó cargos directivos en diversas instituciones artísticas y gremiales nacionales. Entre estas posiciones destacan la presidencia de la Sociedad de Autores y Compositores Dramáticos de la República Dominicana y la Asociación Dominicana de Actores de Teatro, conocida como Codearte.
Mantuvo vínculos profesionales internacionales al integrarse a la Sociedad de Autores y Compositores Dramáticos de París, conexión que le permitió que varias de sus obras fueran traducidas y montadas en prestigiosos escenarios europeos. Su legado trasciende sus más de 70 piezas teatrales.

El maestro Franklin Domínguez será recordado por su empeño constante en institucionalizar el teatro dominicano y garantizar que las artes escénicas ocuparan un lugar prominente en la vida cultural del país caribeño que tanto amó durante toda su existencia artística.
