
Redacción.- A 10 días de los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela, decenas de familias continúan exigiendo a las autoridades mayor apoyo para la recuperación de los cuerpos de sus seres queridos que permanecen atrapados entre los escombros, especialmente en el estado La Guaira, una de las zonas más afectadas por la tragedia.
De acuerdo con cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el desastre ha dejado 2,645 fallecidos, más de 12,000 heridos y hasta 50,000 desaparecidos, aunque las autoridades venezolanas no han confirmado oficialmente esta última cifra.
La situación es especialmente crítica frente al edificio Tahití, en Caraballeda, donde familiares de las víctimas han protagonizado momentos de tensión al exigir que continúen las labores para recuperar los cuerpos antes de utilizar maquinaria pesada para remover los escombros.
José Francisco Liendo, quien busca los restos de su padre y su hermana, pidió a las autoridades no acelerar la demolición del edificio sin antes recuperar a las víctimas.
«Hasta que no recupere los cuerpos, no estaré en paz. No dejen que las máquinas se los lleven como basura«, expresó.
Otra de las afectadas, Dalimer Díaz, cuestionó que los esfuerzos se concentren únicamente en la búsqueda de sobrevivientes.
«Nos dicen que buscan a los vivos, pero ¿y los muertos? ¿No son seres humanos también?«, reclamó.
Mientras tanto, brigadas nacionales e internacionales continúan trabajando en la remoción de escombros, aunque la ventana crítica para encontrar sobrevivientes, que generalmente se extiende por 72 horas tras un terremoto, ya fue superada. A pesar de ello, durante la semana se registraron algunos rescates con vida que mantuvieron la esperanza entre los familiares.
En medio del dolor, Aloa González, quien perdió a sus padres y espera recuperar el cuerpo de su hermana, describió el difícil momento que atraviesa.
«¿Cómo me siento? Muerta por dentro. No quiero parar porque no quiero enfrentar la realidad de lo que está pasando«, manifestó.
Por su parte, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró que las autoridades mantienen la esperanza de localizar nuevos sobrevivientes y garantizó que las víctimas serán identificadas formalmente, descartando que sean sepultadas en fosas comunes.
En La Guaira, una morgue provisional instalada en el puerto recibe diariamente a decenas de familiares que esperan la entrega de los cuerpos y los correspondientes certificados de defunción, mientras la emergencia humanitaria continúa movilizando ayuda nacional e internacional.
