
San Cristóbal, República Dominicana — El caso Miguelito sumó un nuevo capítulo este lunes, luego de que familiares de Miguel Antonio Valenzuela Lucas presentaran una prueba de laboratorio que contradice la versión oficial sobre su fallecimiento.
Como se informó anteriormente, Valenzuela Lucas, de 44 años, murió tras permanecer bajo custodia policial en el Destacamento 17 de San Cristóbal, donde según sus familiares experimentó un severo deterioro de salud.
El informe preliminar del Instituto Nacional de Patología Forense había atribuido la muerte a trombocitopenia derivada de un proceso infeccioso por leptospirosis, confirmado mediante pruebas ELISA y PCR, según la fiscalía.
Sin embargo, el abogado Carlos Rodríguez, representante legal de la familia, presentó ante medios de comunicación un examen de sangre que desmiente esa conclusión oficial.

La muestra fue tomada a Miguelito el 13 de julio de 2026, momentos antes de su deceso, por personal del Laboratorio Médico Amadita, mientras permanecía ingresado en el Hospital Juan Pablo Pina.
La prueba de Leptospira IGM arrojó un resultado de 2.57, cifra por debajo del umbral de 9 que el laboratorio establece como referencia para descartar la presencia de la bacteria.
“Esto demuestra la falsedad de la versión ofrecida por la fiscalía”, expresó Rodríguez, al acudir junto a la familia ante la Procuraduría General de la República.
El jurista solicitó formalmente a la procuradora Yeni Berenice Reinoso una investigación exhaustiva e independiente sobre las circunstancias de la muerte del hombre de 44 años.

Familiares de Miguelito se manifestaron frente a la sede judicial exigiendo justicia y pidiendo que no se encubra a quienes señalan como responsables de su fallecimiento.
Entre los manifestantes, portaban pancartas con la leyenda “Justicia por Miguelito” y señalamientos directos hacia autoridades locales vinculadas al proceso.
Miguel Maldonado Lucas, padre del fallecido, denunció que su hijo le confesó, momentos antes de morir, haber sido golpeado por el capitán José Luis Lorenzo con una media llena de arena.
La familia también expresó temor de que los resultados forenses hayan sido manipulados, pues aseguran que el rumor sobre la bacteria circulaba en San Cristóbal antes de conocerse el dictamen oficial del INACIF.

Uno de los voceros familiares describió condiciones de hacinamiento extremo en el destacamento, señalando que una celda con capacidad para 20 personas albergaba a 150 detenidos.
El caso Miguelito ha generado consternación en la comunidad, que anteriormente trasladó el féretro hasta el destacamento policial exigiendo respuestas claras sobre lo ocurrido.
El vocero policial Diego Pesqueira había señalado previamente que la institución se solidariza con la familia y espera las determinaciones definitivas del INACIF.
Con este nuevo elemento probatorio en manos de la defensa, la Procuraduría General deberá determinar si reabre o profundiza la investigación sobre el caso Miguelito. ¿Logrará la familia obtener respuestas definitivas sobre lo ocurrido en San Cristóbal?
