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Exdiplomático enfrenta proceso por presunto tráfico de sustancias

8 de agosto de 2025

Jairo Eliezer Arias Cáceres, de 35 años, enfrenta un proceso judicial en Estados Unidos por presunta coordinación de envíos de una sustancia ilícita desde República Dominicana hacia Nueva York, utilizando su cargo en una sede diplomática. Según las investigaciones, los cargamentos eran ocultados en cartones de cigarrillos Marlboro y cajas de Choco Pie, aprovechando rutas aéreas con destino a varios aeropuertos del área neoyorquina.

La acusación fue presentada ante un tribunal federal y anunciada públicamente por el fiscal federal Jay Clayton, en conjunto con el agente especial Michael McCarthy, de HSI Newark. Arias Cáceres fue extraditado desde territorio dominicano y enfrenta cargos por conspiración para importar narcóticos. Dicho cargo conlleva una pena mínima de diez años en prisión y una máxima que podría extenderse indefinidamente, de acuerdo con las normas legales correspondientes.

De acuerdo con los documentos del proceso judicial, entre abril y diciembre de 2023, Arias Cáceres habría reclutado mensajeros, financiado sus desplazamientos y coordinado entregas con la colaboración de otros trabajadores vinculados al aeropuerto de Santo Domingo. La sustancia ilegal era camuflada en productos adquiridos en la tienda Duty Free del aeropuerto, con el objetivo de evitar los controles aduaneros establecidos por las autoridades internacionales.

Su experiencia previa en seguridad aeroportuaria resulta relevante para comprender el alcance de la estructura logística. Antes de asumir su puesto en la embajada en 2018, Arias Cáceres se desempeñó durante al menos siete años como oficial de seguridad en el principal aeropuerto de la capital dominicana. Esa trayectoria le habría permitido familiarizarse con los procedimientos internos y crear vínculos que, según se señala, facilitaron la ejecución de los envíos ilícitos.

El fiscal Clayton remarcó la contradicción entre las funciones del acusado y las acciones que se le atribuyen, indicando que, mientras se esperaba que protegiera al personal diplomático, “estaba ocupado poniendo en riesgo a los neoyorquinos” mediante la introducción de drogas. En tanto, Michael McCarthy destacó que la cooperación entre agencias fue determinante para frenar una red compleja que operaba entre ambas naciones.

El caso forma parte de una operación más amplia coordinada por el OCDETF, que incluyó la participación de HSI Nueva York, la DEA, la CBP en sus divisiones terrestre, aérea y marítima, y el Servicio de Alguaciles en República Dominicana. La detención y traslado fueron posibles gracias al trabajo conjunto con la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia.

La captura del ciudadano dominicano fue llevada a cabo por unidades especiales de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), que lo trasladaron a la Base Aérea de San Isidro. Actualmente, la causa está a cargo de la Unidad de Narcóticos de la Fiscalía, dirigida por las fiscales federales adjuntas Jackie Delligatti y Katherine Cheng. Las autoridades recordaron que Arias Cáceres se presume inocente hasta que se determine lo contrario mediante un fallo judicial.

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