En Santo Domingo, el equipo que trabajó junto al bachatero Yóskar Sarante durante toda su trayectoria desmintió la autenticidad de un video difundido en redes sociales. En dicho material, se le atribuye al artista el consumo de cocaína, algo que sus colaboradores calificaron como falso.
El exencargado de prensa del intérprete explicó que el contenido habría sido generado mediante inteligencia artificial. Según sus declaraciones, este material incluye afirmaciones sin sustento que buscan “afectar la imagen” del cantante de Viví. Destacó que no existe ninguna prueba que respalde la información que circula en plataformas digitales.

“Durante toda su trayectoria, Yóskar Sarante solo tuvo un encargado de prensa y relaciones públicas: yo. Pueden dar fe de esto Nelson Estévez (J&N Records) y su manager, Amparo Rodríguez”, señaló, subrayando que su papel como vocero del artista fue constante y único a lo largo de los años.
El representante agregó que este tipo de publicaciones forman parte de lo que describió como “un afán enfermizo de llamar la atención”. Asimismo, advirtió sobre el impacto negativo que este tipo de acciones pueden causar a la memoria de personalidades ya ausentes, afectando su legado y su recuerdo en el ámbito público.
El bachatero Yóskar Sarante es reconocido como uno de los exponentes destacados de este género musical. Su estilo y repertorio lo posicionaron como un referente tanto en la República Dominicana como en escenarios internacionales, consolidando una carrera artística apreciada por sus seguidores.

El artista dejó de existir en 2019, cerrando una etapa de contribuciones significativas a la música popular. Sus interpretaciones, caracterizadas por letras emotivas y arreglos distintivos, continúan siendo parte del repertorio apreciado por el público amante de la bachata.
El equipo que lo acompañó en vida reiteró su compromiso de proteger la memoria y la trayectoria del intérprete. Insistieron en que cualquier contenido difundido sobre su figura debe sustentarse en hechos verificables y no en materiales alterados o manipulados que distorsionen su historia profesional y personal.
De acuerdo con el exvocero, el caso reafirma la importancia de verificar las fuentes antes de difundir información sobre figuras públicas. Señaló que el respeto a la verdad es fundamental para preservar la integridad y el legado de quienes ya no pueden responder directamente a este tipo de señalamientos.
