
Redacción.- El petróleo intermedio de Texas (WTI) registró una caída de un 2,69 % este viernes, aunque logró cerrar la semana por encima de los 90 dólares por barril, impulsado por el comportamiento del mercado energético y las tensiones geopolíticas.
Al cierre de la jornada, los contratos de futuros del WTI para el mes de julio, referente en Estados Unidos, retrocedieron 2,5 dólares, ubicándose en 90,54 dólares el barril.
En el balance semanal, el crudo acumuló una subida superior al 3 %, en comparación con el cierre de la semana anterior, cuando se situó en 87,36 dólares.
El mercado petrolero continúa atento a las negociaciones entre Washington e Irán, en busca de un posible acuerdo que permita reducir tensiones en Oriente Medio y reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
El asesor militar del líder supremo iraní, Mohsen Rezaei, afirmó en declaraciones a CNN que las conversaciones con Estados Unidos se encuentran “estancadas”, señalando que el presidente Donald Trump debería “desbloquear la situación” mediante la liberación de fondos iraníes congelados.
No obstante, desde la administración estadounidense se mantiene la postura de que las negociaciones continúan y que incluso podría anunciarse un acuerdo en los próximos días.
Otro factor que influyó en la baja del crudo fue el fortalecimiento del dólar estadounidense, que cerró en 100,05 puntos, tras un incremento del 0,64 %.
Este repunte se produjo luego de que el Buró de Estadísticas Laborales (BLS) reportara la creación de 172.000 empleos en mayo, un dato que fue interpretado positivamente por los mercados y que fortaleció la moneda, presionando a la baja el precio del petróleo.
